Los presupuestos de Castilla-La Mancha para el próximo año ascienden a 12.473 millones de euros, lo que supondrá una variación del 0,3 por ciento y 41,7 millones más respecto a 2023.
El consejero explicaba la semana pasada que el proyecto de Ley tiene como principales objetivos consolidar el Estado del Bienestar; promover el crecimiento de la economía regional, contribuyendo a la generación de riqueza; impulsar la generación de empleo y mantener el compromiso con la responsabilidad fiscal.
Se destinarán 7.304 millones de euros para fortalecer los servicios públicos fundamentales, mientras que a las actuaciones de carácter económico se dedicarán 2.190 millones.
La Estrategia Regional frente a la Despoblación dispondrá de 1.922 millones de euros, al tiempo que los Presupuestos refuerzan su carácter inversor, con 1.705 millones de euros.