Después la pareja real ha bajado por la avenida de la Guardia Civil, la calle principal del pueblo, mientras recibían aplausos y vítores de los vecinos de la localidad manchega. Los letureños han acudido al encuentro enarbolando banderas de España y colgándolas en los balcones. Los Reyes han aprovechado la ocasión para dar el pésame a las familias que perdieron a sus seres queridos el pasado octubre y han transmitido mensajes de apoyo a los habitantes que siguen a la espera de recuperar sus casas derruidas.
La comitiva real ha estado acompañada por la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, el alcalde del pueblo, Sergio Marín, la delegada del Gobierno en la regiónb, Milagros Tolón y el presidente de la Diputación de Albacete, Santi Cabañero.
Al final del recorrido, que ha durado menos de una hora, Felipe VI y Letizia han entrado en la zona cero de los derrumbamientos, donde la fuerza de la riada llegó a destruir varios edificios y dejó bloqueada la calle principal. Allí han supervisado las labores de los equipos de reconstrucción que llevan trabajando desde el primer día del desastre y han visto de primera mano la magnitud de las inundaciones. Desde allí han abandonado en coche la localidad, una vez más arropados por los aplausos de sus habitantes.
Emiliano García-Page ha detallado que los vecinos sobre todo han pedido a los Reyes y a los políticos "que no los olviden" debido a la cantidad de trabajo que aún queda para reconstruir Letur. Page ha remarcado la coordinación entre distintas administraciones y partidos políticos "desde el primer minuto" para asistir al municipio y ha asegurado que esos esfuerzos "van a seguir" hasta conseguir la reparación total de la localidad.