Entre los puntos negativos de esta EPA, remarcan, se encuentra la población que lleva dos años o más buscando un trabajo en la región, un total de 29.200 personas, con un aumento de 6.500 desempleados de larga duración en el último trimestre. Además, se produjo la pérdida de 12.100 ocupados a tiempo completo, mientras que la ocupación a tiempo parcial aumentó en 5.200 personas.
En términos interanuales también se produjo un descenso del desempleo (4.000 parados menos), pero apenas se hizo notar en el paro femenino, con solo 600 mujeres paradas menos que en el último trimestre de 2023.
Para CSIF, a pesar de que "todo descenso del desempleo siempre es positivo", es preciso "atajar los nichos de precariedad del mercado laboral, tales como el paro de larga duración, las jornadas parciales o el paro femenino".