El futuro centro estará ubicado en una parcela anexa al Centro de Investigación Apícola y Agroambiental de Marchamalo y contará con 2.000 metros cuadrados de superficie, distribuidos en diez laboratorios y varias salas técnicas.
La ejecución de las obras correrá a cargo de Tragsa, mientras que la financiación, con un presupuesto total que ronda los 4,7 millones de euros, procederá en su mayor parte de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que contará además con apoyo de los fondos Feder.
La inversión se desembolsará en varias fases entre los años 2025 y 2027, y contempla una partida específica de 3,8 millones de euros para la habilitación del edificio.
UNA "OBLIGACIÓN" PARA ESTAR A LA VANGUARDIA
El presidente regional, Emiliano García-Page, ha destacado la relevancia de este proyecto para la comunidad autónoma, asegurando que Castilla-La Mancha es ya la mayor productora de huevos de España, con 22 millones de unidades diarias.
Asimismo, ha subrayado que la creación de este centro es "una obligación" para estar a la vanguardia en investigación y desarrollo en el sector.
De su lado, el consejero de Agricultura ha señalado que "Marchamalo ya ha demostrado su liderazgo en innovación con el CIAG Apícola" y ahora lo seguirá haciendo, dando un paso más con este centro dedicado a la avicultura, un sector "con enorme peso económico y social en la región".
Por su parte, el presidente de Avicam, Vicente Arriscado, ha reconocido que el camino hasta llegar a la firma del protocolo no ha sido fácil. "No se veía claro al principio, pero hemos ido solventando todos los obstáculos. Hoy, tras la firma, empieza la cuenta atrás. Esperamos que en 2026 el centro esté operativo", ha afirmado, asegurando que era algo "muy necesario para el sector avícola de Castilla-La Mancha", que es líder en la producción nacional, abarcando un 25% del total nacional.