Finalmente fue interceptado en un lugar seguro, en el kilómetro 97 de la A-2, donde se procedió a su identificación y a la realización de las correspondientes pruebas de alcoholemia ya que se presentaba una sintomatología clara y evidente de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas, arrojando un resultado de 1,18 mg/l y 1,14 mg/l en aire espirado, multiplicando por siete el límite máximo permitido para conductores profesionales, fijado en 0,15 mg/l.
Por los hechos expuestos se procedió la instrucción de las correspondientes diligencias por la investigación de un varón de 49 años y de nacionalidad rumana, como presunto autor de un delito contra la seguridad vial por conducir un vehículo a motor bajo la influencia de las bebidas alcohólicas que fueron entregadas en el juzgado de instrucción en funciones de guardia de los de Guadalajara.