El presidente regional, a preguntas de los medios de comunicación tras este acto, ha defendido que es una reforma "leal con la Constitución en el fondo y en la forma" y que se ha hecho buscando el consenso "y no para reclamar más competencias ni ponernos medallas autonómicas".
Por ello, García-Page confía en que podrá obtener el apoyo de más formaciones en el Congreso "porque es un estatuto que no genera controversia, no complica la vida a nadie ni interfiere en debates que puedan ser espinosos en otras regiones, como sí han hecho otros estatutos de otras comunidades autónomas".
"Es una cuestión estrictamente doméstica con la que que queremos blindar la región de bienestar que hemos construido", ha concluido.