Mientras los agentes inspeccionaban el lugar, varios ciudadanos informaron de que al menos dos personas permanecían en el interior del edificio, refugiadas en una terraza y sin posibilidad de salir debido a la gran acumulación de humo.
Ante el evidente riesgo para la vida de estas personas, los guardias civiles actuaron de inmediato, accediendo al inmueble para realizar una comprobación piso por piso, con el objetivo de localizar y evacuar a quienes pudieran seguir dentro.
A pesar de la escasa visibilidad, las dificultades para respirar y las elevadas temperaturas en el interior del edificio, los agentes consiguieron localizar y evacuar a dos personas que habían quedado atrapadas en su vivienda. Ambas fueron trasladadas a un lugar seguro, donde recibieron asistencia sanitaria por el personal desplazado a la zona.
Tras la intervención, dos guardias civiles necesitaron asistencia médica y oxígeno debido a la inhalación de humo durante la evacuación. La rápida actuación y coordinación entre la Guardia Civil y los servicios de bomberos permitían que el incendio únicamente causara daños materiales en el edificio.