Tras un forcejeo inicial, el cliente se marchó del lugar y regresó minutos después con una navaja, con la que presuntamente hirió al acusado en un brazo.
Según la Fiscalía, el portero salió entonces tras la víctima y le propinó dos golpes de gran violencia con un detector de metales, uno en la zona parietotemporal y otro en el rostro, que le causaron un traumatismo craneoencefálico severo.
El hombre fue hallado poco después inconsciente en la vía pública y, pese a la atención sanitaria recibida primero en el centro de salud de la localidad y después en el Hospital General Universitario de Ciudad Real, falleció horas más tarde.
El Ministerio Fiscal califica los hechos como constitutivos de un delito de homicidio y solicita para el acusado una pena de 14 años de prisión.
Asimismo, reclama indemnizaciones de 50.000 euros para la hija menor de edad de la víctima, 57.000 para su madre y 25.000 para su hermana.
El juicio, que comenzará este viernes, se celebrará con jurado popular en la Audiencia Provincial de Ciudad Real y contará con la declaración del acusado, testigos, agentes de Guardia Civil y Policía Local, peritos forenses y la reproducción de grabaciones de las cámaras de seguridad del local.