El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM) ha confirmado su adhesión a la huelga nacional indefinida de médicos, facultativos y residentes convocada en toda España entre los días 27 y 30 de abril. La organización, integrada en la Confederación Española de Sindicatos Médicos, estima que más de 7.500 profesionales sanitarios de la región están llamados a participar en esta movilización.
Desde CESM aseguran que la convocatoria responde a la falta de avances en las negociaciones con el Ministerio de Sanidad, tras una serie de reuniones que, según denuncian, han resultado “infructuosas”. El sindicato critica que no se han planteado propuestas efectivas que permitan atender las reivindicaciones del colectivo médico y denuncia una “actitud de bloqueo” por parte del departamento que dirige la ministra Mónica García.
Entre las principales demandas del colectivo figuran la aprobación de un Estatuto Propio de la Profesión Médica y Facultativa, la creación de un ámbito de negociación específico, la implantación de una jornada laboral de 35 horas, así como el reconocimiento de las guardias como tiempo trabajado. También reclaman una clasificación profesional acorde a la formación y responsabilidad del puesto, el reconocimiento de la profesión como de riesgo y una adecuación de las plantillas a las necesidades reales del sistema sanitario.
El sindicato considera especialmente grave que el Ministerio alegue falta de competencias para mejorar las condiciones de los médicos mientras, según apunta, sí contempla avances para otras categorías sanitarias en el anteproyecto de reforma del Estatuto Marco. A su juicio, esta situación supone una “clara discriminación” hacia la profesión médica.
CESM advierte además de la situación “crítica” que atraviesa el sistema sanitario público, marcada por el aumento de las listas de espera, la saturación de consultas y el agotamiento de los profesionales. “Esta situación no es sostenible”, subrayan, al tiempo que enmarcan la huelga como una llamada de atención en defensa de una sanidad pública “de calidad, accesible y humana”.
Pese a la convocatoria de paro, el sindicato ha garantizado la atención urgente y no demorable durante las jornadas de huelga, apelando a su compromiso con los pacientes. No obstante, insiste en que la responsabilidad de las posibles consecuencias asistenciales recae en el Ministerio de Sanidad y en su titular, a quien acusan de no ofrecer soluciones a las demandas del colectivo.