La intransigencia del Ministerio de Sanidad y de su titular Mónica García en la negociación del Estatuto Marco para los médicos le ha costado le habría supuesto a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha un coste superior a los 7 millones de euros. Los usuarios también sufren la negativa del Ministerio a llegar a un entendimiento con el colectivo médico, hasta el punto de que desde el inicio del conflicto las listas de espera en nuestra Comunidad se han disparado, en concreto la quirúrgica en cifras superiores al 15%
El conflicto laboral entre el Ministerio y los médicos contrasta con el entendimiento entre el colectivo y las autoridades autonómicas tras el anuncio de recuperación de la carrera profesional. Esta era una de las reivindicaciones de los facultativos y que sí ha sido atendida por la Comunidad.
En cambio, la disputa continúa en aquellos aspectos que afectan al Ministerio, cuyo nuevo Estatuto no garantiza la jornada de 35 horas semanales, que se permitan ampliar a 45 horas en cómputo cuatrimestral, como tampoco reconoce una clasificación profesional propia ni la especificidad de las guardias.
El sistema de carrera, que atañe a la región, permaneció bloqueado desde 2012 hasta abril de 2026, lo que impidió a miles de profesionales sanitarios del SESCAM progresar de nivel y cobrar los complementos correspondientes a su experiencia acumulada durante ese tiempo.
La carrera profesional sanitaria es un sistema de promoción horizontal que reconoce el desarrollo, la experiencia y la formación del personal médico dentro del sistema público de salud. A diferencia de un ascenso vertical, permite progresar en niveles sin cambiar de puesto de trabajo, valorando méritos acumulados como la actividad asistencial, la formación continuada, la docencia y la investigación. En la nómina de un facultativo, la carrera profesional se refleja como un complemento retributivo específico.
El sindicato CESM-CLM ha llamado a la huelga a más de 7.500 facultativos en la región para finales de este mes, en concreto para el periodo del 27 al 30 de abril, así como ha anunciado nuevos paro entre el 18 y 22 de mayo y el 15 y el 19 de junio.
Hasta la fecha, los médicos llevan acumulados 12 días de huelga, desde la primera que tuvo lugar el 13 de junio del pasado año. El conflicto, liderado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), se ha intensificado desde finales de 2025 tras el rechazo del colectivo al borrador propuesto por el Ministerio de Sanidad.
La cerrazón del Ministerio está impactando en la atención sanitaria a los castellanomanchegos. El SESCAM se ha visto obligado a reagendar miles de consultas no realizados, lo que incrementa la presión asistencial en los meses posteriores a cada tramo de huelga. También, se estima que hasta un 40% de las intervenciones quirúrgicas programadas han tenido que ser suspendidas o pospuestas durante las jornadas de paro. Las especialidades más afectadas han sido las áreas que requieren mayor uso de quirófanos y consultas externas son las que sufren la mayor tasa de reprogramación: traumatología y cirugía ortopédica, debido a su alto volumen de pacientes en lista de espera. oftalmología, especialmente en procedimientos como cataratas. cirugía general y del aparato digestivo. Y ginecología y obstetricia, en lo referente a actividad no urgente.
Según los datos de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos, la Consejería de Sanidad (SESCAM) ha registrado periodos de huelga con una reducción del 32% en la plantilla médica activa.
Si en junio de 2025 la lista de espera quirúrgica en la región era de 35.900 pacientes, a finales de marzo de 2026 habían incrementado un 9,15% hasta los 39.186.
Las cifras de junio de 2025 marcaron un punto de inflexión, ya que el año cerró con un incremento de 6.168 personas más en las listas totales respecto al ejercicio anterior, lo que evidencia el impacto acumulado que ha derivado en el conflicto laboral actual.