En Castilla-La Mancha, la evolución del sector comercial desde el inicio del siglo XXI muestra una dualidad: mientras la cifra de negocios ha crecido significativamente por la concentración en grandes superficies y el comercio online, el comercio minorista de proximidad ha sufrido un goteo constante de cierres
Aunque no existe un contador oficial de "cierres netos" desde el año 2000, los informes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el INE reflejan las siguientes tendencias:
Situación por Provincias (Estructura de Autónomos)
El cierre de comercios afecta directamente al trabajo autónomo. Según el último Informe de CCOO Castilla-La Mancha, el peso actual del comercio por provincias muestra dónde ha sido más acusada la resistencia o la caída:
El Impacto del Textil (ACOTEX)
El informe de ACOTEX destaca que el comercio textil ha sido el más castigado en la región. En el conjunto de España, se han cerrado más de 30.000 tiendas de moda desde el año 2000, y en Castilla-La Mancha la caída de puntos de venta textil sigue una línea similar a la nacional, con una pérdida acumulada cercana al 40% de los establecimientos especializados que existían a principios de siglo.
Así pues, a pesar de esta facturación récord (impulsada en gran medida por la inflación y las grandes superficies), el pequeño comercio tradicional sigue perdiendo tejido, con estimaciones de más de 13.500 cierres de pequeños negocios a nivel nacional solo en 2025.
La mayor parte del aumento de ingresos se concentra en el comercio online y las grandes superficies, que requieren menos locales físicos para mover más volumen de dinero.
Dentro de la cifra histórica de 28.700 millones de euros alcanzada en 2025 por el sector comercial en Castilla-La Mancha, la distinción entre subsectores es fundamental para entender por qué sube la facturación mientras cierran los locales tradicionales.
La estructura de este volumen de negocio se divide principalmente en tres grandes bloques.
Comercio Mayorista e Intermediarios, el de más ingresos
El sector mayorista es el motor principal de la facturación en la región, impulsado por el auge logístico en zonas como el Corredor del Henares (Guadalajara) y el eje de La Sagra (Toledo).
Históricamente, el comercio al por mayor representa aproximadamente el 55-60% de la facturación total del sector. Engloba a las empresas que suministran a otras empresas y a la industria agroalimentaria regional, la cual ha tenido un comportamiento récord en sus exportaciones (superando los 11.000 millones de euros en 2025). [1, 2]
Comercio Minorista (Venta al por menor), el de más empleo
El comercio minorista es el que tiene mayor impacto visual en nuestras calles y el que más sufre el proceso de concentración. Su peso en la facturación supone cerca del 35-40% del total regional. Las ventas minoristas en la comunidad crecieron un 5,2% durante 2025, superando la media nacional (4,1%). A pesar de facturar menos que el mayorista, es el mayor generador de empleo directo, con unas 60.000 personas trabajando en este subsector (de los 100.000 empleos totales del comercio).
Venta y Reparación de Vehículos, en transición
El comercio ligado al automóvil representa el resto de la tarta (aproximadamente un 5-10%). Aunque tiene un volumen de ventas unitarias alto, ha sufrido altibajos por la transición hacia el vehículo eléctrico y la inestabilidad de matriculaciones en los últimos años.
El contraste: Facturación vs. Puntos de venta
El crecimiento del 40,5% desde 2018 no se ha repartido por igual. La mayor parte del aumento de ingresos se concentra en el comercio online y las grandes superficies, que requieren menos locales físicos para mover más volumen de dinero.
Mientras la facturación sube, el número de establecimientos tradicionales disminuye. Para mitigar esto, la Junta ha lanzado planes estratégicos de Ayudas al Comercio Minorista 2025-2026 enfocados en la digitalización y modernización.