La financiación concedida por las entidades financieras a los hogares volvió a ganar tracción en marzo, con un crecimiento interanual del 4,3% que eleva el volumen total hasta los 720.875 millones de euros, según los datos publicados este lunes por el Banco de España. El dinamismo del crédito al consumo y la recuperación de la actividad hipotecaria explican buena parte de este avance, en un contexto en el que el crédito empresarial también crece, aunque a menor ritmo.
En términos absolutos, la financiación a familias aumentó en 29.396 millones de euros respecto a marzo del año anterior. En comparación mensual, el incremento fue más moderado, con un alza del 0,2% (1.537 millones más que en febrero), lo que apunta a una evolución sostenida pero sin aceleraciones bruscas en el corto plazo.
El segmento hipotecario continúa concentrando el grueso de la deuda de los hogares. En marzo, el crédito destinado a la vivienda alcanzó los 521.527 millones de euros, un 4% más que un año antes, consolidando su peso como principal componente del endeudamiento familiar, con cerca de dos tercios del total.
Sin embargo, el mayor dinamismo se observa en el crédito al consumo, que creció un 10,7% interanual, hasta los 117.351 millones de euros. Este comportamiento refleja una mayor disposición de los hogares a financiar gasto corriente y bienes duraderos, en un entorno de progresiva normalización de las condiciones financieras. Por el contrario, los préstamos destinados a otros fines descendieron un 4,1%, situándose en 77.207 millones.
Por su parte, la financiación a empresas alcanzó los 954.844 millones de euros, con un incremento interanual del 1,4%. Aunque más moderado que el de los hogares, este crecimiento se apoya en la evolución positiva del crédito bancario y de los valores de deuda, que compensan la caída de la financiación procedente del exterior.
En concreto, los préstamos bancarios a empresas aumentaron un 3% en tasa interanual, hasta los 477.102 millones de euros, mientras que la emisión de valores representativos de deuda creció un 6%, alcanzando los 153.345 millones. En contraste, los préstamos exteriores descendieron un 3%, hasta los 324.397 millones, prolongando la tendencia a la baja observada en los últimos meses.
En conjunto, los datos reflejan un escenario en el que el crédito a familias gana protagonismo como motor de la financiación, apoyado en el tirón del consumo y la estabilidad del mercado hipotecario, mientras que el tejido empresarial mantiene una senda de crecimiento más contenida y dependiente del canal bancario.