Castilla-La Mancha ha cerrado el primer trimestre de 2026 con un saldo negativo de 24 empresas en los cambios de domicilio social hacia otras comunidades autónomas, según el estudio de Informa D&B. Se trata de un empeoramiento respecto al mismo periodo de 2025, cuando la región ya registraba una pérdida de 14 sociedades, lo que consolida la tendencia de salida de compañías del territorio.
El dato sitúa a Castilla-La Mancha entre las cinco comunidades autónomas que encadenan dos ejercicios consecutivos con saldo negativo, junto a Cataluña, Castilla y León, Extremadura y Ceuta. En conjunto, el comportamiento refleja una dinámica de pérdida de atractivo relativo en la localización de sedes empresariales frente a otros territorios del país.
El informe señala que el arranque de 2026 muestra una ligera moderación en el número total de traslados de empresas en España, aunque los movimientos siguen en niveles elevados en términos históricos. En este contexto, la evolución castellano-manchega contrasta con la de comunidades que han mejorado su posición en el último año.
Entre los territorios con mejor comportamiento destacan Madrid, Baleares y País Vasco, que lideran los saldos positivos del trimestre. También mejoran su posición Andalucía, Galicia o Aragón, que registran entradas netas de empresas.
En el lado opuesto, junto a Castilla-La Mancha, destaca el retroceso de Cataluña, que vuelve a encabezar el saldo negativo nacional, seguida de Murcia. El estudio subraya además que algunas comunidades han invertido su tendencia respecto al año anterior, pasando de captar empresas a perderlas o viceversa.