El municipio toledano de Mora aspira a convertirse en uno de los principales polos tecnológicos del centro de España con la puesta en marcha del proyecto de centro de datos 'Malpica AI 300MW', una infraestructura impulsada por un consorcio empresarial liderado por EdgeMode y Bloom Energy que contempla una inversión de 3.000 millones de euros y la creación de entre 500 y 900 puestos de trabajo permanentes.
La iniciativa ha sido presentada este miércoles en el Ayuntamiento de Mora, donde las empresas promotoras y el Consistorio han firmado un memorando de entendimiento y colaboración para impulsar el desarrollo del proyecto.
El alcalde de Mora, Emilio Bravo, calificó la operación como "un antes y un después" para el municipio y destacó su potencial transformador tanto para la localidad como para el conjunto de Castilla-La Mancha.
Según las previsiones trasladadas por los promotores, la fase de construcción requerirá alrededor de 3.000 trabajadores directos y otros 2.500 empleos indirectos. Una vez completada la infraestructura, el centro de datos necesitará una plantilla especializada compuesta por ingenieros, técnicos de operación, personal de mantenimiento, seguridad y administración.
"Construir un campus data center en Mora puede cambiar la historia de Mora y la historia de Castilla-La Mancha", aseguró Bravo, quien expresó además su confianza en que el proyecto cuente con el respaldo del Gobierno regional.
Un centro de datos de 300 MW para responder a la demanda de IA
El consejero delegado de EdgeMode, Charlie Faulkner, explicó que la instalación tendrá una potencia de 300 megavatios y formará parte de una red de cinco centros de datos que la compañía prevé desarrollar en España dentro de una infraestructura europea orientada al crecimiento de la inteligencia artificial.
Faulkner defendió que la iniciativa busca atraer inversión tecnológica y generar actividad económica de largo recorrido en el entorno. "Hay muchísima demanda de inteligencia artificial", afirmó, subrayando que el complejo está concebido como una infraestructura estratégica para el desarrollo digital.
El responsable empresarial señaló además que los plazos previstos son relativamente reducidos para una instalación de estas características, estimando entre 18 meses y dos años desde el inicio de las obras hasta la entrada en funcionamiento del complejo.
Respecto a la financiación, aseguró que el proceso para captar los recursos necesarios ya está en marcha y trasladó confianza en la viabilidad económica del proyecto.
La elección de Mora responde, según explicó, a una combinación de factores entre los que destacó la cercanía a Madrid, la disponibilidad de suelo y la colaboración institucional.
Energía propia y sin conexión a la red eléctrica
Uno de los aspectos más singulares del proyecto es su modelo de suministro energético. El director para Europa de Bloom Energy, Reto Zueger, explicó que el centro de datos contará con un sistema autónomo basado en 30 módulos energéticos de 10 megavatios alimentados mediante gas natural, sin necesidad de conexión directa a la red eléctrica convencional.
Según Zueger, esta solución permitirá acelerar la puesta en marcha de la infraestructura y sortear las limitaciones actuales de capacidad de conexión que afectan a numerosos proyectos tecnológicos en Europa.
Además, defendió que el sistema presenta una elevada eficiencia energética, no requiere grandes consumos de agua para su funcionamiento y mantiene un nivel reducido de emisiones, factores que, a juicio de la compañía, lo convierten en una alternativa sostenible para este tipo de instalaciones.
La iniciativa se suma a la creciente carrera por atraer centros de datos vinculados a la inteligencia artificial y la computación en la nube, un sector que está movilizando miles de millones de euros en inversión en distintos puntos de España y que sitúa a Castilla-La Mancha como uno de los territorios con potencial para captar nuevos proyectos tecnológicos gracias a su disponibilidad de suelo, costes competitivos y proximidad a Madrid.