La Feria Nacional del Campo (Fercam) celebrará del 24 al 28 de junio su 64 edición con todo el espacio expositivo completo, una veintena de empresas en lista de espera y más de 47 millones de euros en mercancía expuesta, una cifra que confirma el crecimiento de una cita que ya mira de tú a tú a las grandes ferias del sector primario en España.
En una entrevista concedida a Europa Press, el director de la feria, Pablo Camacho, ha explicado que la respuesta de los expositores ha vuelto a confirmar el peso de una cita que ha dejado de ser solo una referencia regional para situarse entre las grandes ferias del sector primario en España.
Según ha señalado, tras abrirse en diciembre el periodo de preinscripción para los expositores de la edición anterior, en apenas "10-15 días" ya estaba cubierto más del 90% del espacio disponible. El resto se ofreció a nuevas empresas y también se completó en pocos días.
Esa demanda ha dejado fuera a una veintena de expositores por falta de espacio, un síntoma que, para la organización, habla tanto de la fortaleza de Fercam como del momento que atraviesa el sector primario.
"Fercam llega con más fuerza que nunca", ha resumido Camacho, que ha situado la feria como una muestra útil para agricultores, ganaderos, empresas de servicios, maquinaria, agroalimentación, riego, energías renovables, transporte, automoción y obra pública.
Pablo Camacho ha defendido que el principal valor de Fercam es su utilidad comercial. No la concibe como una feria de paseo, sino como un punto de encuentro para cerrar operaciones, generar contactos y abrir trabajo para los meses siguientes.
Esa condición, ha añadido, explica la fidelidad de muchas empresas, algunas de las cuales llevan más de medio siglo acudiendo al recinto ferial de Manzanares.
La maquinaria agrícola seguirá siendo el gran buque insignia de la feria, con más del 60% de la muestra total.
Camacho ha avanzado que los expositores llegarán con maquinaria de última tecnología y que el premio a la novedad tecnológica volverá a tener protagonismo, con el objetivo de reconocer avances en digitalización, inteligencia artificial y nuevas herramientas aplicadas al campo.
MÁS CATAS Y MÁS PESO AGROALIMENTARIO
La edición de este año reforzará también el espacio agroalimentario, que representa cerca del 20% de la feria.
La organización prevé prácticamente duplicar el número y la variedad de las catas, con productos como queso manchego, vino, aceite de oliva virgen extra, miel, azafrán de La Mancha, melón de La Mancha, cordero manchego, jamón o caracoles.
Camacho ha subrayado que estas actividades no solo buscan promocionar productos, sino enseñar a consumirlos y valorarlos.
En este sentido, ha recordado que el sector agroalimentario tiene un peso específico en Castilla-La Mancha y que muchos de sus productos son "una ventana también al exterior" de la comunidad autónoma y del país.
La ganadería volverá a tener un papel destacado con la participación de Agrama, que reforzará la exposición de ganado, la subasta de sementales y nuevas actividades como un taller de esquilo.
Además, se mantendrán las actividades infantiles en las mañanas del jueves y el viernes para acercar a los más pequeños los oficios vinculados a la agricultura, la ganadería y el sector agroalimentario.
INTERNET, SEGURIDAD Y MODERNIZACIÓN DEL RECINTO
Entre las prioridades de la organización figura seguir profesionalizando la feria. Pablo Camacho ha señalado que se están realizando inversiones en la mejora del acceso a Internet, una cuestión que ya resulta imprescindible para los expositores, especialmente en un recinto de 120.000 metros cuadrados con buena parte de su superficie al aire libre.
El presupuesto de esta edición superará los 475.000 euros, el más alto de la historia de Fercam, incluyendo inversiones. Entre ellas, la organización prevé destinar 100.000 euros a mejorar los espacios de las catas agroalimentarias, aunque esas obras comenzarán una vez concluida la edición de este año.
La seguridad será otro de los pilares de la organización, especialmente por el alto valor de la mercancía expuesta. La feria contará con seguridad privada durante los días de celebración, pero también una semana antes y una después para cubrir el montaje y desmontaje, además de un operativo especial de Policía Local y voluntarios de Protección Civil.
EL RETO DE CRECER
El éxito de participación ha abierto de nuevo el debate sobre la posible ampliación del recinto. Camacho ha reconocido que la feria afronta una doble necesidad, la de expositores que ya participan y quieren más metros y la de nuevas empresas que desean incorporarse pero no pueden hacerlo por falta de espacio.
El margen físico, sin embargo, es limitado. El recinto está condicionado por el municipio, la vía del ferrocarril y el río Azuer, por lo que la principal opción pasaría por utilizar parte del aparcamiento como espacio expositivo.
Ese aparcamiento tiene unos 3.000 metros cuadrados, una superficie que permitiría una ampliación importante si en próximos años se mantiene una lista de espera de 20, 25 o 30 expositores.
La feria volverá a superar previsiblemente los 100.000 visitantes, una cifra que convierte a Fercam en uno de los grandes motores económicos de Manzanares durante cinco días.
"Fercam es la ventana al exterior más importante que tiene Manzanares", ha defendido Camacho.
El director ha señalado que el impacto no se limita a la ciudad, ya que los hoteles y restaurantes de Manzanares completan sus reservas y parte de los expositores se alojan en municipios como Tomelloso, Alcázar de San Juan, Ciudad Real, Almagro o La Solana.