Las empresas no financieras españolas han arrancado 2026 con una fuerte mejora de sus resultados. El beneficio ordinario neto creció un 35,7% durante el primer trimestre del año, frente al descenso del 17,4% registrado en el mismo periodo de 2025, según los datos publicados este miércoles por el Banco de España.
La mejora de los resultados empresariales ha estado fuertemente condicionada por el comportamiento de los sectores vinculados al refino de petróleo y al comercio de combustibles, que han liderado el avance de la actividad y de la rentabilidad empresarial.
El supervisor señala que, aunque el incremento de los beneficios ha sido muy significativo, al excluir los sectores de energía, refino y comercio mayorista de combustibles el crecimiento del resultado ordinario neto se reduce al 6%, una cifra igualmente positiva pero muy alejada del dato agregado.
El Banco de España destaca además que la evolución de los beneficios empresariales se sitúa claramente por encima de la media histórica registrada entre 2007 y 2025.
Las ventas siguen creciendo, aunque a menor ritmo
La mejora de los beneficios se ha producido en un contexto de moderación de la actividad comercial. La cifra neta de negocios aumentó un 1,1% entre enero y marzo, frente al crecimiento del 5,6% registrado un año antes.
Sin el efecto de los sectores energéticos y de combustibles, las ventas empresariales habrían avanzado un 2,7%, también por debajo del 6% contabilizado en el primer trimestre de 2025.
Todas las ramas de actividad registraron incrementos de ventas salvo el sector energético, cuya facturación descendió un 2,1%.
Por su parte, el valor añadido bruto (VAB), uno de los principales indicadores de la actividad productiva, creció un 11,6%, en contraste con la caída del 1% observada un año antes. Sin el efecto de los sectores considerados atípicos, el aumento habría sido del 2,1%.
Los costes laborales y financieros frenan parte de la mejora
La evolución positiva de los resultados empresariales se ha visto parcialmente compensada por el aumento de los costes. Los gastos de personal crecieron un 4,3%, mientras que los gastos financieros aumentaron un 6,4%.
A ello se sumó una reducción del 4,6% en los ingresos financieros, factores que limitaron el avance de los beneficios.
Mejora de la rentabilidad empresarial
La rentabilidad de los activos de las empresas también mejoró durante el primer trimestre. La ratio de rentabilidad del activo se elevó hasta el 4,5%, frente al 3,6% registrado un año antes.
El sector energético aumentó su rentabilidad del 8,9% al 9,9%, mientras que la industria protagonizó el mayor salto, al pasar del 3,1% al 12,9%, gracias al impulso del refino de petróleo. Sin este subsector, la rentabilidad industrial habría crecido de forma más moderada, desde el 5,2% hasta el 5,6%.
En comercio y hostelería, la rentabilidad avanzó del 10,4% al 12%, también favorecida por el comercio mayorista de combustibles. Por el contrario, el sector de información y comunicaciones redujo su rentabilidad del 11,5% al 9,2%.
Los datos del Banco de España reflejan así un inicio de año marcado por la fortaleza de los sectores energéticos, que han elevado de forma notable los beneficios y la rentabilidad del tejido empresarial español pese a la desaceleración del crecimiento de las ventas y al aumento de los costes laborales y financieros.