El secretario general del PSOE de Castilla-La Mancha y presidente de la Junta, Emiliano García-Page, ha reclamado este sábado que el Comité Federal del PSOE sirva para ofrecer "una cierta tranquilidad" de que el partido no acabará siendo imputado como organización por los casos de corrupción que afectan a antiguos dirigentes socialistas, una posibilidad que ha calificado de "terrorífica".
A su llegada a la sede federal de Ferraz, donde se celebra uno de los comités federales más delicados de los últimos años por la crisis abierta tras los casos de corrupción que afectan a la antigua dirección de Organización del partido, García-Page ha asegurado que espera salir de la reunión con "la garantía de que el PSOE está limpio".
El dirigente castellanomanchego ha sostenido que, si finalmente se confirma que las irregularidades fueron obra de personas concretas, la organización debe marcar una "frontera absolutamente insoslayable" con quienes, a su juicio, "han traicionado" al partido.
Reclama autocrítica, transparencia y acciones judiciales
Page ha defendido que el PSOE debe responder con "autocrítica", "claridad" y "respuestas", tanto para los militantes como para la ciudadanía. A su juicio, el Comité Federal debe convertirse en el espacio donde se comparta toda la información disponible sobre los casos que afectan al partido.
Además, ha planteado que el PSOE estudie querellarse contra quienes "hablan en nombre del PSOE y están dando un espectáculo de tramas sucias y cutres", al considerar que están dañando gravemente la imagen de una organización con más de un siglo de historia.
Vuelve a defender un adelanto electoral
El presidente regional también ha insistido en que, si el partido considera que ha actuado correctamente, no debería tener "ningún miedo" a convocar elecciones generales.
Según ha señalado, percibe "mucho miedo" tanto dentro del Ejecutivo como entre los socios parlamentarios a dar la palabra a los ciudadanos. En su opinión, hace un año el PSOE habría afrontado unos comicios en mejores condiciones que en la actualidad, cuando la situación política se ha complicado notablemente.
Sánchez defiende al PSOE y niega una financiación irregular
Las declaraciones de García-Page contrastan con el mensaje trasladado horas después por el secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la apertura del Comité Federal.
Sánchez ha reconocido el daño provocado por los casos de corrupción vinculados a la antigua Secretaría de Organización, aunque ha defendido que afectan a "personas concretas" y no al conjunto de la organización. Asimismo, ha asegurado que el PSOE "no se ha financiado ilegalmente", ha reivindicado las medidas anticorrupción adoptadas durante el último año y ha defendido que el partido ha actuado con rapidez expulsando a los implicados y colaborando con la Justicia.
El Comité Federal se celebra en un ambiente de máxima tensión interna, marcado por el debate sobre la respuesta política a los escándalos de corrupción y por las diferencias entre los dirigentes que respaldan la continuidad de Sánchez y las voces críticas, encabezadas nuevamente por García-Page, que reclaman una reacción más contundente e incluso la convocatoria anticipada de elecciones.
Prudencia sobre Zapatero
Preguntado por la situación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, García-Page ha evitado pronunciarse sobre una posible apertura de expediente disciplinario y ha recordado que los reglamentos internos deben aplicarse "a todos los militantes conforme a un principio de igualdad".
No obstante, ha reconocido que le "duele muchísimo" la situación que atraviesa el expresidente y ha expresado su deseo de que las informaciones publicadas sobre él no se confirmen, ya que, de ser ciertas, supondrían "un socavón inmenso en la autoestima" del PSOE.