El Índice de Precios de Consumo (IPC) mantuvo en junio su tasa interanual en el 3,2%, el mismo nivel registrado en abril y mayo, según el indicador adelantado publicado este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). De este modo, la inflación encadena cuatro meses consecutivos por encima del 3%, aunque la inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, se moderó una décima, hasta el 2,9%.
La estabilidad del IPC se produce en un contexto marcado por el impacto del conflicto entre Irán e Israel sobre los mercados energéticos. Según el INE, la evolución de los precios en junio estuvo condicionada por el encarecimiento de la electricidad y el gas, que aumentaron más que en el mismo mes de 2025. En sentido contrario, los carburantes y lubricantes para vehículos contribuyeron a contener la inflación al registrar una bajada de precios respecto al año anterior.
La energía sustituye a los carburantes como principal factor de presión
El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa destacó que la presión que ejercieron los carburantes durante las semanas de mayor tensión geopolítica comienza a remitir, mientras que la electricidad y el gas pasan a ser los principales impulsores de la inflación. El departamento que dirige Carlos Cuerpo atribuye este comportamiento al fin de las medidas fiscales extraordinarias sobre la energía, cuya retirada comenzó el pasado 1 de junio.
Nuevo paquete de medidas
Coincidiendo con la publicación del dato adelantado del IPC, el Gobierno tiene previsto aprobar este lunes en el Consejo de Ministros un nuevo real decreto ley destinado a proteger al tejido productivo y a la ciudadanía frente a las consecuencias económicas derivadas de la guerra en Oriente Próximo.
Aunque todavía no se han detallado las medidas concretas, el Ministerio ha avanzado que continuará el apoyo a los sectores más afectados, como el transporte, la agricultura y la industria, además de mantener mecanismos de protección para los hogares.
La inflación subyacente sigue moderándose
Uno de los datos más positivos del avance del INE es el descenso de la inflación subyacente hasta el 2,9%, una décima menos que en mayo. Este indicador, considerado una referencia para medir la evolución estructural de los precios al excluir los componentes más volátiles, se sitúa ya por debajo del 3%.
En términos mensuales, el IPC aumentó un 0,6% respecto a mayo, cinco décimas más que el mes anterior. Con este incremento, los precios acumulan cinco meses consecutivos de subidas mensuales.
Por su parte, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), utilizado para las comparaciones con el resto de la Unión Europea, mantuvo su tasa interanual en el 3,6%, mientras que la inflación subyacente armonizada se estima en el 3,3%.
El INE publicará los datos definitivos correspondientes al IPC de junio el próximo 15 de julio.