Los conductores afrontarán un nuevo incremento en el precio de los carburantes a partir del próximo 1 de agosto. La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) ha advertido de que la subida del Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) provocará un encarecimiento superior a los seis céntimos por litro en el precio final que pagan los consumidores en las gasolineras.
La organización empresarial explica que el aumento responde a la entrada en vigor de los tipos impositivos previstos en el Real Decreto 18/2026. En concreto, el impuesto se incrementará en cinco céntimos por litro respecto al aplicado durante el mes de julio, una cantidad a la que se suma el IVA, lo que elevará el impacto total por encima de los seis céntimos por litro.
Un mayor coste para los desplazamientos de verano
La medida llega en plena operación salida estival y supondrá un aumento del gasto para millones de conductores. Para un vehículo con un depósito de 50 litros, el repostaje será alrededor de tres euros más caro que hasta ahora únicamente por efecto de la modificación fiscal.
Este incremento coincide además con un contexto de presión sobre la inflación. De hecho, el indicador adelantado del IPC correspondiente a julio publicado este jueves sitúa la inflación en el 3,5%, impulsada principalmente por el encarecimiento de la electricidad y los combustibles.
Los gasolineros reclaman mantener las rebajas fiscales
CEEES considera que el Gobierno debería haber prorrogado las medidas fiscales extraordinarias al menos hasta el final de la temporada estival. En concreto, solicita mantener el IVA reducido al 10% y la rebaja temporal del Impuesto Especial de Hidrocarburos aprobadas mediante el Real Decreto-ley 7/2026.
Según la patronal, esta decisión habría contribuido a preservar el poder adquisitivo de las familias durante las vacaciones, reducir la presión sobre los costes del transporte y favorecer la competitividad del sector turístico, uno de los principales motores de la economía española durante los meses de verano.
Los empresarios del sector sostienen que retirar estos incentivos fiscales en el periodo de mayor movilidad puede traducirse en un incremento de los costes logísticos y en nuevas presiones inflacionistas que terminen repercutiendo tanto en consumidores como en empresas.
Defensa de la actuación de las estaciones de servicio
Ante la entrada en vigor de la nueva fiscalidad, la patronal también ha querido subrayar que las estaciones de servicio han aplicado las anteriores rebajas fiscales con "absoluta transparencia". En este sentido, recuerda que tanto la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) como el propio Gobierno avalaron el correcto traslado de las reducciones fiscales a los precios finales durante el periodo en que estuvieron vigentes.
Con el nuevo incremento impositivo, el precio de los carburantes volverá a encarecerse desde este viernes, elevando el coste de los desplazamientos en uno de los momentos del año con mayor consumo de gasolina y gasóleo.