Airbus ha iniciado una nueva vía de diálogo con los sindicatos para tratar de evitar la huelga indefinida convocada a partir del próximo 24 de agosto en sus centros de trabajo en España. El conflicto laboral tiene una especial relevancia para Castilla-La Mancha, donde el fabricante aeronáutico cuenta con instalaciones en Albacete e Illescas (Toledo) y mantiene una posición estratégica dentro del tejido industrial y tecnológico de la región.
La multinacional ha confirmado este jueves que ya ha comenzado el proceso de mediación con los representantes sindicales, después de que el preacuerdo alcanzado anteriormente no obtuviera el respaldo mayoritario de la plantilla. La compañía y las organizaciones sindicales volverán a sentarse el martes 11 de agosto, a petición de Airbus, en una mesa de diálogo facilitada por la Fundación SIMA (Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje).
El objetivo es desbloquear las negociaciones y evitar que el conflicto desemboque en una nueva huelga indefinida que podría afectar a los seis centros de trabajo que Airbus tiene en España, entre ellos los dos situados en Castilla-La Mancha.
Albacete e Illescas, dos piezas del entramado aeronáutico
La dimensión regional del conflicto es especialmente relevante por el peso que Airbus tiene en el sector industrial de Castilla-La Mancha. Las plantas de Albacete e Illescas sumaban alrededor de 1.500 trabajadores en las movilizaciones desarrolladas durante la primavera, según datos sindicales.
En Illescas, Airbus está integrada en el potente polo aeronáutico de la provincia de Toledo y especializada en la fabricación de grandes estructuras de fibra de carbono para los programas de aviación comercial. La propia compañía señala que su actividad en España se concentra en tres plantas de aeronaves comerciales —Getafe, Illescas y Cádiz— y que estas instalaciones cuentan conjuntamente con unas 4.500 personas.
Albacete, por su parte, se ha consolidado como uno de los principales polos de Airbus Helicopters en España. La apuesta de la multinacional por la provincia ha seguido creciendo durante 2026 con la puesta en marcha del nuevo Digital Campus, que comenzó a operar en enero y que está previsto que alcance unos 200 empleados en 2029. El centro está especializado en capacidades como inteligencia artificial, análisis de datos, ciberseguridad y digitalización aplicada al sector aeronáutico.
Una negociación que llega a un punto crítico
La mediación se produce después de que el 49,15% de los trabajadores rechazara el preacuerdo, frente al 45,95% que votó a favor. El documento contemplaba una revisión salarial acumulada del 12% hasta 2027, además del mantenimiento de los dos días actuales de teletrabajo y otras mejoras laborales.
Airbus considera que el preacuerdo no debe darse por perdido y ha defendido que constituye el resultado de meses de negociación y avances entre las partes. La compañía pretende utilizarlo como elemento central de la nueva mediación.
El pacto incluía una subida salarial general del 5% en 2026 y otro 5% en 2027, además de un 0,5% anual destinado a revisión salarial e incentivos y otro 0,5% para promociones. También contemplaba una paga de final de ciclo de 2.000 euros brutos y un sistema de garantía salarial.
El problema, sin embargo, no se limita a las retribuciones. Las condiciones de teletrabajo, la organización de las vacaciones, determinadas condiciones laborales y otras cuestiones vinculadas a la gestión de las plantillas forman parte también de las reivindicaciones sindicales.
Airbus quiere "salvaguardar" los avances
La compañía ha asegurado que pretende mantener un "diálogo sincero" con la representación de los trabajadores y abordar las preocupaciones planteadas por la plantilla. La mesa del SIMA permitirá, según Airbus, debatir todas las cuestiones "con total transparencia" con el objetivo de alcanzar un acuerdo.
La actividad en las plantas españolas recuperó la normalidad el pasado 27 de julio, después de que el sindicato Sipa retirara su convocatoria de huelga al considerar que había perdido la confianza de los trabajadores tras no suscribir el acuerdo.
Ahora, el calendario vuelve a situar el 11 de agosto como fecha clave. El resultado de esa reunión será determinante para saber si Airbus y los sindicatos consiguen acercar posiciones y evitar una huelga que, de producirse, volvería a poner el foco sobre dos instalaciones especialmente relevantes para la industria de Castilla-La Mancha: Albacete e Illescas.