Política

El presidente de CLM apela a la prudencia ante la comparecencia de Sánchez sobre Ceuta: “El debate no ha acabado”

CRISIS MIGRATORIA CEUTA

CLM21 | Jueves 03 de septiembre de 2026

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha evitado este jueves realizar una valoración sobre la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados para explicar la gestión del Gobierno ante la crisis migratoria de Ceuta. El dirigente castellanomanchego ha apelado a la prudencia al coincidir su intervención con el desarrollo del pleno monográfico en la Cámara Baja.



“El acto me está pillando en medio de la intervención del presidente del Gobierno, que además, si no me equivoco, el debate no ha acabado”, ha señalado García-Page durante la colocación de la primera piedra del IESO número 4 de Illescas.

Por este motivo, ha preferido esperar a que finalice la sesión parlamentaria antes de pronunciarse. “Aunque solo sea por prudencia lógica, esperaría que acabe el debate para sacar conclusiones. Y luego, como es normal, ya podré decir alguna cosa”, ha apuntado.

El presidente regional ha negado además que durante su intervención en Illescas haya querido lanzar “recados a nadie” y ha centrado su mensaje en la situación de la ciudad autónoma. En este sentido, ha expresado su deseo de que el curso escolar en Ceuta pueda comenzar “con normalidad”, en línea con lo que, ha subrayado, merecen “los niños españoles”.

Sánchez defiende la actuación del Gobierno y niega avisos previos

La comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso se produce después de la entrada masiva de alrededor de 72.000 personas en Ceuta durante los días 30 y 31 de julio y en un momento de especial tensión política por las dudas sobre el papel desempeñado por Marruecos.

El presidente del Gobierno ha sostenido ante el Pleno que ningún servicio de inteligencia anticipó la magnitud del cruce masivo y ha asegurado que el Ejecutivo no recibió avisos extraordinarios que permitieran prever un episodio de esas dimensiones. Sánchez ha anunciado además la publicación de todos los informes en poder del Gobierno relacionados con la crisis.

Sánchez ha reconocido, no obstante, que durante la gestión de la crisis “fallaron cosas” en los servicios de Inteligencia y ha defendido la necesidad de mejorar la capacidad del Estado para detectar y neutralizar las nuevas amenazas híbridas asociadas a las tecnologías.

Uno de los puntos centrales de la comparecencia ha sido precisamente el papel de Marruecos. El jefe del Ejecutivo ha afirmado que no existen pruebas concluyentes que permitan atribuir al Gobierno marroquí la organización de la entrada masiva, aunque ha admitido que la cooperación con el país vecino deberá ser revisada. Esta posición contrasta con un informe policial remitido a la Audiencia Nacional que describe los acontecimientos como una entrada “planificada” y apunta a la participación o permisividad de agentes marroquíes.

El informe policial sostiene que los hechos requirieron un nivel de planificación superior al que podrían desarrollar las redes de tráfico de personas y señala que buena parte de las comunicaciones previas a la entrada masiva procedieron de teléfonos marroquíes.

100 millones adicionales y un trato especial para Ceuta

Durante su intervención, Sánchez también ha anunciado nuevas medidas económicas para la ciudad autónoma. El presidente ha comprometido otros 100 millones de euros de ayudas para paliar las consecuencias de la crisis y ha planteado reclamar ante la Unión Europea un tratamiento específico para Ceuta, incluyendo un régimen fiscal propio similar al de Canarias.

El Ejecutivo ya había activado 3.400 plazas de acogida temporal y aprobado un plan de choque de 309 millones de euros para reforzar los servicios públicos, proteger la economía ceutí y acelerar la recuperación.

Asimismo, Sánchez ha anunciado la próxima visita del Rey Felipe VI a Ceuta y Melilla, dentro de las medidas destinadas a reforzar la presencia institucional del Estado en las dos ciudades autónomas.

Un debate político marcado por la confrontación

La comparecencia ha estado marcada por un fuerte enfrentamiento entre el Gobierno, el PP y Vox. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado a Sánchez de ocultar información y ha defendido que la operación de entrada masiva “salió de Marruecos” y fue consentida y coordinada por ese país.

Feijóo ha reclamado responsabilidades políticas al presidente del Gobierno y ha insistido en que el Ejecutivo debería adoptar una posición más firme ante Marruecos. Por su parte, Santiago Abascal ha elevado el tono de sus críticas y ha acusado a Sánchez de traicionar a los españoles y, especialmente, a los ceutíes.

La posición de los socios parlamentarios del Gobierno tampoco ha sido homogénea. Sumar ha cuestionado la gestión de la crisis y ha reprochado al Ejecutivo que no atribuya responsabilidad a Marruecos. Su portavoz, Enrique Santiago, ha llegado a calificar los acontecimientos como un ataque de Marruecos utilizando a personas migrantes vulnerables.

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