El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha elevado este miércoles el tono de la disputa política en torno al trasvase Tajo-Segura y ha respondido al presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, después de que este haya anunciado que pondrá "todas las trabas" a las nuevas reglas de explotación del acueducto hasta que Alberto Núñez Feijóo llegue al Gobierno y pueda retirarlas.
Durante su intervención en Talavera de la Reina, con motivo de la apertura del curso académico 2026-2027 de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Page ha acusado a López Miras de pretender retrasar la aplicación de las nuevas normas a la espera de un cambio político en La Moncloa.
"Van a entorpecer todo lo que puedan hasta que lleguen los suyos, solos o en compañía", ha señalado el presidente castellanomanchego. En este contexto, ha advertido de que, si esa estrategia culminase con un cambio de Gobierno y la retirada de las nuevas reglas, "definitivamente el Tajo pierda toda esperanza".
Las declaraciones de Page se producen un día después de que la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía reprochase a López Miras sus manifestaciones y reclamase el cumplimiento de las resoluciones judiciales sobre los caudales ecológicos del Tajo.
Dos comunidades enfrentadas por las nuevas reglas
El conflicto se centra en la modificación de las reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura, cuya aprobación lleva años pendiente. Castilla-La Mancha reclama que el nuevo sistema incorpore los caudales ecológicos fijados en los planes hidrológicos y respaldados por distintas sentencias del Tribunal Supremo.
Las Cortes de Castilla-La Mancha respaldaron en mayo la puesta en marcha de las nuevas reglas, que contemplan, entre otras cuestiones, un incremento de los caudales del Tajo a su paso por Aranjuez y Talavera de la Reina, un aumento del volumen mínimo de reservas en Entrepeñas y Buendía y una reducción de los volúmenes susceptibles de ser trasvasados.
La documentación del Gobierno regional recoge que la propuesta elaborada con participación del CEDEX plantea una reducción progresiva de las derivaciones y un incremento del umbral de reservas en los embalses de cabecera hasta los 1.600 hectómetros cúbicos.
El Gobierno central aseguró en junio que ya había iniciado el proceso para modificar las reglas de explotación y que la tramitación contaría con la participación de los agentes implicados. La ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, no concretó entonces una fecha para culminar el procedimiento.
Page también reprocha a Aagesen los retrasos
El presidente de Castilla-La Mancha no ha dirigido sus críticas únicamente hacia Murcia. Page ha señalado también a la ministra Sara Aagesen, a quien ha reprochado los retrasos acumulados en la modificación de las reglas de explotación.
"La ministra está en falta desde hace mucho con el Tajo y con la coherencia en el discurso hidráulico", ha afirmado.
La posición del Ejecutivo autonómico viene siendo especialmente crítica con la demora del Gobierno central. De hecho, Castilla-La Mancha ha iniciado la vía judicial para reclamar la aprobación de las nuevas reglas y el cumplimiento de los caudales ecológicos establecidos en las resoluciones del Tribunal Supremo.
En junio, la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ya había advertido de que la Junta mantendría su demanda contra el Estado hasta conocer las características de las nuevas reglas y comprobar que cumplen las sentencias del Supremo.
Críticas a quienes cuestionan que el agua llegue a Portugal
Page también ha aprovechado su intervención en Talavera para responder, aunque sin citar nombres, a quienes cuestionan que parte del agua del Tajo continúe su recorrido hacia Portugal.
"Hay gente a la que se le ocurre decir que cómo permitimos que el agua vaya hasta Lisboa", ha ironizado, dirigiéndose al alcalde de Talavera para añadir que a "algunos los conoces muy bien".
El presidente castellanomanchego ha situado así el debate del trasvase dentro de una defensa de la continuidad del río Tajo aguas abajo de Castilla-La Mancha, frente a las posiciones que plantean centrar la gestión del recurso en las necesidades de las cuencas receptoras.