El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha asegurado que está “muy cerca de despejar” si volverá a concurrir como candidato del PSOE a las elecciones autonómicas de 2027, aunque mantiene abierta la decisión y admite que todavía no tiene un planteamiento cerrado.
García-Page ha trasladado esta posición en una entrevista con Encastillalamancha, en la que ha señalado que se encuentra en la fase final de sus reflexiones sobre su futuro político. El presidente regional ya había apuntado el pasado mes de junio que todavía no había tomado una decisión, condicionada entonces por cuestiones “estrictamente personales y familiares”.
“Estoy cerca de despejar mis debates personales y familiares”, ha afirmado ahora el dirigente socialista, que mantiene como horizonte la primavera de 2027 para resolver definitivamente si optará a un nuevo mandato al frente de la Junta.
El actual escenario político, marcado por la convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre, está sirviendo también a García-Page para profundizar en esa reflexión personal. El presidente castellanomanchego ha reconocido que está aprovechando esta situación para avanzar en la decisión.
La familia, el principal condicionante
García-Page ha dejado entrever que su principal condicionante para volver a presentarse no sería político, sino familiar. De hecho, ha señalado que el único elemento que podría “aminorar” su “ilusión” por concurrir nuevamente a las elecciones sería que su familia le pidiese que no lo hiciera.
De esta forma, el presidente mantiene abierta la puerta a un cuarto mandato al frente del Ejecutivo autonómico, después de haber ganado las elecciones de 2015, 2019 y 2023.
Su eventual candidatura tendría además una dimensión política dentro del PSOE de Castilla-La Mancha, al tratarse del principal referente del partido en la región y del presidente autonómico socialista con mayor número de mandatos consecutivos en la actualidad.
Page no contempla unas primarias impulsadas desde Ferraz
En paralelo, García-Page ha dejado claro que no contempla el escenario de que la dirección federal del PSOE, Ferraz, impulse unas primarias en Castilla-La Mancha para promover un candidato alternativo que pueda sustituirle.
La cuestión de su continuidad adquiere relevancia en un momento en el que el calendario electoral ha comenzado a condicionar la política regional. Las elecciones autonómicas están previstas para 2027 y la decisión de García-Page determinará en buena medida el escenario de la próxima carrera electoral en Castilla-La Mancha.
Por ahora, el presidente mantiene oficialmente abierta la incógnita, aunque sus últimas declaraciones apuntan a que la decisión podría estar más cerca de conocerse.