La contaminación por ozono continúa afectando a una parte significativa de la población de Castilla-La Mancha pese a que sus niveles se han moderado respecto a años anteriores. Según el informe anual de Ecologistas en Acción, elaborado con datos recogidos hasta el 30 de septiembre de 2026, casi la mitad de la población regional, alrededor de un millón de personas, ha estado expuesta durante el trienio 2024-2026 a niveles de ozono que incumplirían el nuevo objetivo legal de la Unión Europea previsto para 2030.
El análisis se ha realizado a partir de los registros de 27 estaciones de medición de Castilla-La Mancha, dentro de una red de casi 500 estaciones repartidas por España. El informe considera como referencia el nuevo valor objetivo para la protección de la salud aprobado por la UE, que se evalúa sobre periodos de tres años consecutivos.
El resultado sitúa a Castilla-La Mancha entre los territorios españoles donde persiste una elevada exposición a este contaminante, pese a que durante 2026 los niveles regionales han sido un 13% inferiores a la media de las superaciones registradas entre 2012 y 2019. Ecologistas en Acción considera que la reducción no evita que la contaminación siga siendo elevada.
Cinco zonas superan el nuevo estándar europeo
El nuevo objetivo legal europeo para 2030 se habría incumplido en al menos una estación de cinco zonas de Castilla-La Mancha: Campiñas y Sierras de Guadalajara y Cuenca, Aglomeración de Guadalajara, Oeste de Castilla-La Mancha, Norte de Toledo y Comarca de Puertollano.
En conjunto, estas áreas concentran 1,2 millones de habitantes, el 55% de la población regional, según la organización ecologista, que reclama a la Junta la aprobación urgente de los planes autonómicos de mejora de la calidad del aire que considera preceptivos para las zonas afectadas.
La situación es especialmente relevante en el caso de Norte de Toledo, donde, incluso utilizando el actual y más permisivo estándar legal, todavía se habría superado el objetivo de protección de la salud durante el trienio 2024-2026. Esta zona concentra alrededor de 620.000 habitantes.
El informe recuerda que la legislación europea vigente mantiene un objetivo de ozono que Ecologistas en Acción considera obsoleto, mientras que el nuevo estándar aprobado para 2030 endurece los requisitos. La organización reclama que Castilla-La Mancha adapte sus políticas de calidad del aire a este nuevo marco.
43 episodios de información y cinco de alerta en Puertollano
Los episodios de contaminación también se han reflejado en las superaciones de los umbrales establecidos para informar o alertar a la población.
Durante el verano de 2026 se han registrado en Castilla-La Mancha 43 superaciones del umbral de información, localizado en la zona Norte de Toledo y en la Comarca de Puertollano. En esta última se han producido además cinco superaciones del umbral de alerta, según los datos recopilados por Ecologistas en Acción. El informe estatal cifra en 288 las superaciones del umbral de información registradas en España durante 2026.
La organización atribuye la elevada presencia de ozono a unas condiciones meteorológicas especialmente favorables para su formación. La primavera ha sido muy cálida y el verano, según el informe, el más caluroso de al menos el último siglo y medio, con cuatro olas de calor prolongadas y una intensa temporada de incendios forestales.
El ozono troposférico es un contaminante secundario que no procede directamente de una fuente concreta, sino que se forma por la reacción de otros contaminantes precursores en presencia de radiación solar. Entre sus principales fuentes se encuentran el tráfico, determinadas actividades industriales, las centrales termoeléctricas y la ganadería intensiva.
Toda la población supera las recomendaciones de la OMS
La afección es todavía mayor si se utiliza como referencia el valor recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), más exigente que los límites legales. De acuerdo con este criterio, Ecologistas en Acción sostiene que la totalidad de la población de Castilla-La Mancha habría estado expuesta en 2026 a niveles de ozono superiores a los recomendados por la OMS.
La organización sitúa la contaminación por ozono como un problema de salud pública que afecta especialmente a niños, mayores, embarazadas y personas con enfermedades cardiorrespiratorias.
En el conjunto de España, el informe estima que el ozono ha afectado este año a 16,9 millones de personas, el 34,3% de la población, si se aplica el nuevo objetivo europeo para 2030, mientras que prácticamente toda la población habría respirado aire con concentraciones superiores a las recomendaciones de la OMS.
Reclama planes autonómicos pendientes desde hace años
Ecologistas en Acción pone el foco en la falta de planes específicos de mejora de la calidad del aire. La organización sostiene que Castilla-La Mancha continúa sin disponer de los preceptivos planes para combatir la contaminación por ozono, pese a los incumplimientos acumulados en distintas zonas.
La Junta sí mantiene una red de control de la calidad del aire y publica datos validados mensuales. Actualmente están disponibles registros de la red regional desde 2013 y documentación correspondiente a 2026.
La organización ecologista reclama, no obstante, que se desarrollen planes específicos para las zonas que incumplen los objetivos y critica que la información facilitada a la ciudadanía durante los episodios de contaminación sea insuficiente. También denuncia que Puertollano carece, a su juicio, de un protocolo de actuación eficaz frente a los episodios de ozono que contemple medidas sobre la actividad industrial.
El informe recuerda que el Tribunal Supremo estableció en 2020 la obligación de las comunidades autónomas de aprobar planes de mejora de la calidad del aire cuando se producen incumplimientos y que en 2026 ha precisado que estos planes deben incorporar medidas específicas para cada zona afectada.
Tráfico, industria y ganadería, en el foco
Para reducir la concentración de ozono, Ecologistas en Acción reclama actuar sobre las emisiones de los contaminantes precursores. Entre sus propuestas figuran la reducción del tráfico motorizado, el refuerzo del transporte público, la mejora del transporte ferroviario, el ahorro energético y la aplicación de técnicas industriales destinadas a reducir las emisiones contaminantes.
También plantea sustituir progresivamente el uso de disolventes orgánicos por alternativas basadas en agua, una implantación más ordenada de las energías renovables, una fiscalidad que penalice los vehículos diésel y una moratoria para nuevas grandes explotaciones ganaderas industriales.
El informe de 2026 es, en todo caso, provisional, ya que analiza los datos disponibles hasta el 30 de septiembre y estos pueden sufrir modificaciones antes de su validación definitiva.