La presidenta de la Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado, Ana de la Herrán, ha denunciado este jueves el "deterioro institucional" que, a su juicio, atraviesa España y que se manifiesta en "demasiadas áreas" de la Administración mediante situaciones de "abandono y desidia". Sus declaraciones se han producido en Toledo, durante la inauguración del XXXVI Congreso de Inspectores de Hacienda del Estado, coincidiendo con la conmoción provocada por el accidente ferroviario de Urda, que ha dejado ya 69 fallecidos.
De la Herrán ha comenzado su intervención trasladando sus condolencias por las víctimas del siniestro ocurrido este miércoles en la línea Madrid-Sevilla y ha tenido un recuerdo especial para Antonio Montero, inspector de Hacienda que viajaba en uno de los trenes accidentados y que se encuentra entre los fallecidos.
"Hace nada estábamos enterrando a nuestros compatriotas que habían sufrido en Adamuz y hoy tenemos esto", ha señalado la presidenta de la asociación, en referencia al accidente ferroviario registrado en Adamuz (Córdoba) a comienzos de año.
Durante su intervención, De la Herrán ha vinculado la tragedia de Urda con una reflexión más amplia sobre el funcionamiento de las instituciones. "El problema no está en los trenes, sino las personas que dirigen, organizan y gestionan", ha afirmado.
Críticas al deterioro de las instituciones
La presidenta de los inspectores ha sostenido que el deterioro institucional "no solo afecta a una parte de las administraciones", sino que se ha extendido a "demasiadas áreas", en las que aprecia "abandono y desidia".
En este contexto, ha apuntado también a la Administración tributaria, que considera "víctima" de ese deterioro. Sus críticas se producen en el marco de un congreso que reúne en Toledo a los inspectores de Hacienda para abordar los principales retos de la profesión y del sistema tributario.
De la Herrán ha defendido que el trabajo de los inspectores únicamente encuentra su legitimidad en una adecuada gestión de los recursos públicos. "Nosotros, que somos servidores públicos, apelamos a nuestro sentido del deber", ha manifestado.
Sin embargo, ha lamentado el trato que, a su juicio, recibe actualmente el colectivo, al que ha descrito como una profesión cada vez más "vapuleada, despreciada, pisoteada y escupida".
"Resulta muy duro encontrarse solos en la defensa porque, compañeros, en esa defensa hemos estado solos. Parece mentira", ha concluido.