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Castilla-La Mancha: Esperando al gobierno central
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Castilla-La Mancha: Esperando al gobierno central

  • Rechazadas las enmiendas a la totalidad de unos presupuestos bienintencionados y con escasos recursos
  • Los datos de paro y de redistribución de la riqueza, una alegría en medio de un torrente de datos que confirman la desaceleración

jueves 24 de octubre de 2019, 21:55h
Ha sido la semana del debate de totalidad de los presupuestos del año que viene y la del torrente de datos de coyuntura económica. El presupuesto es una lista de proyectos bienintencionados para tratar de tapar los mayores agujeros que siguen presentando los servicios públicos. Llegan sin que se haya resuelto el grave problema de la financiación autonómica, con unas cifras realizadas a ojo de buen cubero, porque el gobierno de España ni está ni se le espera y no está para facilitar datos y los que da son cuestionados desde la Unión Europea. No hay gobierno estable y las encuestas dicen que va a ser difícil que lo haya tras el 10-N. Y lo que antes era necesario se está convirtiendo en urgente en un momento en el que la economía refuerza los signos de desaceleración.
En el presupuesto de Castilla-La Mancha faltan esos 1.200 millones anuales que dijo el consejero de Hacienda que eran necesarios para una adecuada prestación de los servicios públicos y por los que se iba a pelear. A esa infrafinanciación estructural se suman los gastos añadidos provenientes de decisiones que toma el gobierno central y que no acompaña de dinero.

Esta misma semana la consejera de Educación exclamaba con gran sinceridad un ¡Ójala! Cuando este medio le preguntaba si el gobierno de España iba a financiar la medida obligatoria que impuso de que se redujesen las ratios de alumnos por aula y que se cubrieran con rapidez las bajas de los profesores. Medidas que va a tener que financiar una Comunidad Autónoma a la que el dinero no le llega para terminar el año. Tampoco va a financiar otras medidas como el tratamiento farmacológico gratuito a los fumadores, la extensión de la sanidad o la infrafinanciación de la dependencia, que el gobierno hace más de un año valoraba en una deuda del gobierno central con Castilla-la Mancha cercana a los 400 millones de euros.

Así las cosas y con un presupuesto donde la nómina, los créditos y el gasto en farmacia se comen 7 de cada 10 euros, poco margen queda para atender de forma adecuada a las necesidades. El presupuesto sigue recuperando la estructura civil que la crisis se llevó por delante, con una larga lista de convocatoria de ayudas, mantiene el proyecto de inversiones sanitarias aunque a menor ritmo del pensado y del deseado y trata de reforzar uno de los puntales económicos de la Comunidad: el personal del sector público y sus nóminas y que, representan más del 10% de los asalariados de la Comunidad, con lo que ello conlleva desde el punto de vista del consumo de los hogares, tan importante en el crecimiento económico.

Sin embargo, el esfuerzo realizado en 2019 se ha comido buena parte de los fondos y queda poco margen de maniobra para 2020, donde las cifras que ofrece el propio gobierno vienen a poner en duda que se vaya a poder realizar el incremento variable ligado a un crecimiento económico igual o superior al 2,1% en 2019. O lo que es lo mismo, parece que se da por descontado que no se va a producir ese crecimiento económico nacional, lo que viene a cuestionar el propio marco presupuestario ofrecido desde el gobierno. Aún más, las manifestaciones de los responsables económicos de la Unión Europea vienen a enterrar el 0,55% de retribución adicional a los funcionarios por el cumplimiento del objetivo de déficit en 2020.

Un buen dato conocido esta semana y que ha pasado desapercibido al gobierno socialista es que esta Comunidad es una de las que más logra la redistribución de la riqueza gracias a las actuaciones de las administraciones públicas. Y el dato que, de por sí es de elogiar viene acompañado de otro que es para mirar y es el de la presión fiscal que figura entre las más altas.

En el sector privado, la mejor cifra de coyuntura la aporta la EPA, hay más empleo (8.500 puestos) y en su totalidad es femenino, aunque la tasa de paro de alta sigue por encima del 16% y la brecha de género sigue siendo profunda

La fotografía económica que dejan los indicadores publicados esta semana apunta a un protagonismo del sector industrial, las exportaciones y el turismo. Y en la imagen hay blancos y negros y escalas de color. El turismo de hotel ha girado y son los viajeros de otros países los que logran salvar los datos al final del tercer trimestre del año. El consumo de los nacionales empieza a frenarse y ya está en negativo.

En la industria, la evolución anual está en negativo, aunque en lo que llevamos de año, el sector aguanta gracias a una fuerte cartera de pedidos y a una rebaja de precios, Eso le permite ser la actividad que tira del empleo. Dentro de la industria, la principal, la agroalimentaria se resiente en sus ventas al exterior y ya la evolución de las transacciones económicas anuales está en negativo. La contracción afecta fundamentalmente al sector de la provincia de Ciudad Real, uno de los ejes fundamentales de la industria agroalimentaria regional.
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