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Informe de BBVA Research: La economía de CLM crecerá un 4,4% en 2021 y un 6,2% en 2022
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Informe de BBVA Research: La economía de CLM crecerá un 4,4% en 2021 y un 6,2% en 2022

  • Puertollano y Guadalajara, los núcleos urbanos a los que la covid ha castigado con mayor dureza al mercado de trabajo

miércoles 10 de marzo de 2021, 12:51h

El PIB de Castilla-La Mancha se habría reducido en un 9,0% en 2020 (España -11,0%), y podría aumentar en un 4,4% y un 6,2% en 2021 y 2022 respectivamente (frente a 5,5% y 7,0% en el conjunto del territorio nacional), según el informe de situación que sobre la economía de nuestra Comunidad ha hecho público el BBVA, pocas semanas antes de que se conozcan los datos de la Contabilidad Regional de España, que avanzarán el resultado oficial del comportamiento de la economía castellano-manchega el año pasado.

El documento recoge que las áreas urbanas de Puertollano y Guadalajara resultaron más afectadas por la pérdida de empleo, mientras que las otras ciudades grandes se beneficiaron del incremento del peso de la administración pública y otros municipios por el tirón de la industria agroalimentaria

El servicio de estudios estima que, pese a la contracción de 2020, si se cumple este escenario, la recuperación permitirá que en el conjunto del período 2019-2022 se creen unos 31.000 puestos de trabajo, y que la tasa de paro se reduzca hasta el 15,4% en 2022, ocho décimas por debajo de su nivel de 2019, aunque todavía punto y medio por encima de la media nacional.

El informe indica que las principales causas de la contracción económica han sido la reducción del consumo privado, en particular en los sectores de consumo social, además de la observada en la inversión y en las exportaciones de bienes y servicios, explican la mayor parte de la caída del PIB.

El menor peso de las actividades de consumo social en la economía castellanomanchega permitió que el gasto de los hogares se redujera menos a lo largo de todos los meses del año en la región que en España, a pesar de una incidencia sanitaria de la enfermedad algo mayor. Así por ejemplo, la caída en el gasto con tarjeta de crédito y débito de clientes españoles de BBVA, o realizado en Terminales Punto de Venta (TPV) de BBVA en abril, el mes más duro del confinamiento, fue relevante (46% en Castilla-La Mancha), pero 5 p.p. menor en términos absolutos que la del promedio nacional. Ello, añadido al menor peso del gasto de los extranjeros, particularmente afectado por las restricciones a la movilidad, resultó en un impacto final inferior en el comportamiento de la demanda regional.

A diferencia de la crisis de 2008, los sectores sociales y con menor capacidad de teletrabajo fueron los más afectados, y no la construcción. Esto se ve reflejado en la caída del gasto con tarjeta, que alcanzó ritmos de caída por encima del 80% interanual en esos meses en los sectores más afectados, como el ocio, deportes y juguetes, alojamiento, moda, viajes, hostelería y restauración. Por el contrario, de modo similar en Castilla-La Mancha y España, la pandemia redirigió el consumo hacia el comercio electrónico, la alimentación, el hogar y los servicios y productos de salud. Las exportaciones de bienes de Castilla-La Mancha mostraron una evolución mejor que la española, por el mejor comportamiento en los trimestres centrales del año de la alimentación, y de los bienes de equipo en el tercero. Tampoco la reducción del turismo fue tan acusada en la región, por ser menos dependiente de los extranjeros, salvo en Toledo. La inversión inmobiliaria empeoró en 2020, pero mostró una evolución algo mejor que en España; la recuperación en la compraventa de viviendas fue algo mayor que la observada en los visados de obra nueva para la construcción. También la importación de bienes de equipo se comportó mejor que la media nacional, superando en el cuarto trimestre de 2020 los niveles previos a la pandemia.

En particular, resultaron relativamente más afectados en su empleo las mujeres, los nacionales y la población más joven. En el detalle geográfico, y con menor heterogeneidad que en otras comunidades, las áreas urbanas de Talavera, Ciudad Real y Toledo cerraron el año 2020 con un aumento en su afiliación del 1% frente al último trimestre de 2019 (frente a la media regional del 0,3%, también observada en Albacete y el agregado de municipios no urbanos). Las capitales se habrían beneficiado de un mayor protagonismo del sector público y el resto de municipios de la actividad agroalimentaria. En sentido contrario, las áreas urbanas de Guadalajara y Puertollano perdieron un 1,5% de su afiliación, siendo más dependientes del empleo en actividades de servicios e industria no esenciales.

en 2021 el PIB castellanomanchego podría incrementarse en un 4,4%, lo que permitiría un aumento del empleo del 2,1%, incluso con una mejora del sector industrial que no se prevé tan dinámica como se intuía hace unos meses. Los avances en la vacunación, la recuperación de la actividad y el gasto en Europa, y las nuevas políticas de demanda (fiscal y monetaria) impulsarán la actividad. Entre estas, cabe destacar la extensión de los ERTE recientemente aprobada hasta el mes de mayo, o los fondos europeos del Next Generation EU, que pueden suponer 2,0 pp del PIB regional en 2021 y comenzarán a impulsar la economía, pero no será hasta 2022 cuando se observen plenamente sus efectos. Además, el fuerte incremento del gasto de la Junta de Castilla-La Mancha se vio soportado en parte en 2020 por ingresos extraordinarios por parte del Estado, lo que habría permitido cerrar el año con un déficit autonómico algo inferior al 0,6% previsto de media entre las CC.AA. El incremento del gasto no S financiero superará el 15%, según el presupuesto aprobado para este año, apoyado en los fondos de recuperación y reconstrucción que se han previsto recibir.

En 2022 se espera que la actividad aumente en la región en un 6,2%, con un crecimiento del empleo que podría acercarse al 5%, lo que retornaría la tasa de paro al 15,4% (0,8 pp por debajo de la de 2019, aunque punto y medio por encima de la media nacional). Esto se apoyará en la recuperación del consumo y la inversión, que serán reflejo de: i) los avances en la vacunación, que permitirán ya la transición hacia la normalidad, entre otros en el sector turístico; ii) la mejora de la actividad en Europa; iii) la continuidad de los impulsos a la demanda, en particular los de los fondos NGEU; iv) la política del BCE que continuará incrementando la liquidez (TLTRO III), tipos de interés que se mantendrán bajos y un euro que reducirá su ritmo de apreciación; y v) una elevada capacidad de producción sin utilizar tras la fuerte caída del gasto (aunque inferior en la industria que en los servicios).

De cumplirse este escenario, el incremento del PIB per cápita en Castilla-La Mancha entre 2019 y 2022 sería algo superior a la media de España, en torno a 4 décimas anuales, y al final del horizonte de previsión el PIB será un 0,9% superior al de 2019

El informe considera que existen riesgos que condicionan el escenario económico. Por un lado la evolución de la pandemia. Por otro, si no se abordan las reformas necesarias para crear unas condiciones de recuperación vigorosa que aproveche al máximo los fondos europeos

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