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Liberbank: La historia de un oscuro objeto de deseo
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Liberbank: La historia de un oscuro objeto de deseo

  • De pasar de una búsqueda de comprador por parte del gobierno a tener dos ofertas ventajosas de fusión
  • El proceso de saneamiento financiero, los ataques de los inversores a corto, la obligada ampliación de capital y la vuelta a los beneficios

martes 05 de marzo de 2019, 21:15h
No está todo dicho. Liberbank sigue manteniendo su juego de dejarse querer. Abanca mantiene su interés de compra tras el fallido movimiento de febrero. Mientras, continúa el proceso para la fusión con Unicaja anunciado el pasado 12 de diciembre. Es la guerra de los cuellos blancos para crecer en el sector bancario español. Una guerra en la que los tiempos marcarán definitivamente el destino de Liberbank, una entidad que lleva más de dos años y medio preparándose para este momento, acicalándose y preparando sus balances para seducir, todo ello tras un reforzamiento de las posiciones de los accionistas privados, que serán los grandes beneficiados de la operación, sea con Abanca sea con Unicaja. Este reportaje cuenta la situación actual y los pasos de Liberbank que han conducido a la situación actual, desde la búsqueda de comprador por parte del gobierno hasta ser una de las entidades financieras más atractivas.

La entidad malagueña Unicaja y la asturiana Liberbank están terminando sus respectivas auditorías para la fusión (due diligence). En mayo las juntas de accionistas deberán acordar, llegado el caso, la aprobación de esa fusión de ambas entidades. En Abanca se trabaja contrarreloj para formalizar una propuesta de compra, en principio planteada de forma amistosa en el caso de que no prospere la fusión. Lo cierto es que la irrupción de Abanca hace ganar peso a los accionistas de Liberbank en la negociación de la fusión con Unicaja. Si cuando se anunció inicialmente la operación la relación de poder era de 40%-60% en beneficio de la entidad malagueña, a día de hoy los porcentajes que se manejan han variado algo, un 43%-57%.

En junio del año pasado Liberbank y Unicaja iniciaron las exploraciones para un acuerdo. Seis meses después, en diciembre, la entidad gallega Abanca también muestra su interés por Liberbank, pero los malagueños y los asturianos anuncian oficialmente sus propósitos de fusión. Abanca sigue trabajando y manteniendo los encuentros. La operación planteada por Abanca de compra a los inversores privados de Liberbank a razón de 0,56 euros por título da la posibilidad a los fondos de inversión accionistas del banco asturiano de hacer caja con un buen beneficio (40% de sobreprima sobre la cotización del 21 de febrero). La operación de Abanca se filtra a la prensa el 22 de febrero, antes de que la entidad gallega haya terminado los preparativos, especialmente la cobertura de financiación de la operación y su propia due diligence. La filtración favorece a Liberbank que llega a subir un 20% y perjudica a Abanca. La Comisión Nacional del Mercado de Valores requiere a Abanca para que manifieste oficialmente en el plazo de diez días, su decisión o no de formular una OPA.

Ahora la cuestión es si Unicaja entra o no en una guerra de precios. De momento ha desmentido esta posibilidad y se baraja que la operación sea a razón de una valoración de las acciones de Liberbank de 0,52 euros, sensiblemente más baja que la oferta no formalizada oficialmente por Abanca.

Así se hizo atractiva Liberbank

La historia reciente de la operación se inicia hace tres años. Durante 2016 los principales accionistas privados, el fondo Oceanwood y la familia Masaveu, realizaron fuertes compras de acciones durante todo el ejercicio para reforzar sus posiciones en el capital de la entidad asturiana. En diciembre de ese año, en tan sólo ocho sesiones en el mercado de acciones se produce un inusual movimiento de títulos de Liberbank y se llegan a negociar 50 millones de acciones. Los movimientos anticipan los rumores de fusión o compra por una Oferta Pública de Adquisición (OPA) para los próximos meses. Es el banco más pequeño que cotiza en el parqué y despierta el interés de otros grandes y menos grandes. Clm21.es apunta ya en esa fecha, la posibilidad de la fusión con algunos bancos resultantes de la desaparición de las antiguas cajas y cita a Unicaja. Los grandes accionistas privados de Liberbank ya se han preparado para ese futuro.

La batalla no es inmediata. Antes, Liberbank debe dar muestras de su salud y en concreto saldar con el Fondo de Garantía de Depósitos la operación de absorción de la antigua Caja Castilla-La Mancha y sus activos tóxicos y mostrar su fortaleza tras la retirada de las medidas protectoras. Además decide adelgazar aún más su plantilla para aumentar la rentabilidad.

El Fondo de Garantía de Depósitos estableció un Esquema de Protección de Activos (EPA) para compensar con hasta 2.475 millones de euros el posible deterioro de los activos seleccionados en el acuerdo de rescate de la CCM. Este esquema que finalizaba en 2014 fue prorrogado por dos años. Desparecido el EPA, Liberbank tendría que cubrir con sus recursos los activos deteriorados todavía existentes de ese rescate.

Entre los activos deteriorados de la CCM, en el último trimestre de 2016 todavía tenía en sus manos casi 3.800 millones de los 7.244 millones en activos deteriorados que recibió de la Caja Castilla-La Mancha y había utilizado los 2.475 millones del Esquema de Protección de Activos del Fondo de Garantía de Depósitos. En verano de 2016 y en previsión de la que se avecinaba, Liberbank ya había puesto a la venta una cartera de hipotecas en mora por importe de 700 millones de euros a fin de deshacerse de estos activos malos antes del vencimiento del esquema de protección. Pero quedaban más activos tóxicos y más flecos. Finalmente cierra 2016 con un saldo dudoso de 3.205 millones, frente a los 5.373 de un año antes.

Un fleco llamado Banco Castilla-La Mancha

Entre los flecos pendientes destaca la necesidad de controlar el cien por cien del grupo y, por aquella fecha, faltaba por controlar el 25% del Banco Castilla-La Mancha, cuyo reparto entre el Fondo de Garantía de Depósitos y la Fundación del Banco Castilla-La Mancha no se conocería hasta que se liquidara el Esquema de Protección de Activos y se hicieran las cuentas.

La operación por hacerse con el cien por cien del Banco Castilla-La Mancha genera tensiones entre los accionistas, y los minoritarios incluso rechazan aprobar las cuentas del banco. Pero eso no obstaculiza la hoja de ruta y en febrero de 2018, los consejos de ambas entidades aprueban la fusión mediante la absorción por Liberbank del Banco Castilla-La Mancha. En octubre la fusión es una realidad y el Banco Castilla-La Mancha desaparece como entidad jurídica.

El ataque de las posiciones cortas

Mientras la dirección continúa con la operación de saneamiento, en la primera quincena de junio de 2017 tienen que hacer frente por sorpresa a un ataque de inversores privada mediante posiciones cortas, que en tan sólo diez jornadas hace que el valor de la entidad caiga un 44%. El ataque coincide con la caída del Popular. La Comisión nacional del Mercado de Valores decreta un sistema de protección contra posiciones cortas para Liberbank, que prorrogará en sucesivas ocasiones hasta noviembre.

La figura de las posiciones a cortos consiste en que un inversor pide prestadas un paquete de acciones durante unos pocos días a un bróker para especular con ellas. El inversor vende esas acciones esperando que el valor baje su precio. Cuando ha bajado las vuelve a comprar para devolvérselas al bróker. Esa operación le reporta beneficios a cambio se deprecia la acción de la empresa afectada. Cuando esa situación se da con varios especuladores, la caída del valor puede ser considerable en muy pocos días.

No es el único revés, un informe del servicio de inversión de de la agencia Moody’s del 26 de junio recoge que la deuda subordinada de Liberbank está sufriendo un fuerte castigo. Desde la crisis del Popular la cotización de estos bonos emitidos por el banco que absorbió Caja Castilla-La Mancha ha caído y cotizan al 65 por ciento de su valor, cuando mes y medio antes estaba a la par.

La necesaria ampliación de capital

Pero Liberbank mantiene su hoja de ruta de saneamiento, continúa con lo que desde la entidad denominan “una estrategia para acelerar la reducción de activos improductivos”. El 20 de junio anuncia su deseo de vender su filial de gestión inmobiliaria, Mihabitans. La operación se materializa con Haya Real State, que en agosto compra la filial de Liberbank.

La operación asciende a un total de 85 millones de euros y por el ella el grupo comprador asume además la gestión de los activos adjudicados del banco durante siete años. El objetivo del acuerdo con Haya es aligerar la cartera de activos en 410 millones en 2017, 625 en 2018 y 850 en 2019, lo que para Liberbank supone deshacerse del 60% de los activos inmobiliarios en balance.

A unos meses para terminar el año, las operaciones de saneamiento no parecen suficientes y el banco anuncia una ampliación de capital. Liberbank sufre un duro castigo en bolsa y en una hora llega a perder el 25% de su valor. Los inversores vapulean la acción de la entidad financiera tras el anuncio del banco de ir a una ampliación de capital por valor efectivo de 500 millones (nominal más prima) para cubrir los activos improductivos (créditos dudosos y adjudicados), en su mayor parte procedente de la antigua CCM.

La ampliación de capital que la junta general deberá decidir en octubre va encaminada a reducir la mora al 3,5% en 2019, incrementar la cobertura de activos adjudicados al 50 por ciento y que la ratio en el 9 por ciento.

El aumento de capital forma parte a su vez de un plan de capital que incluye, entre otras medidas, además de la venta del Servicer Inmobiliario “Mihabitans” la venta de carteras de NPAs en mercado mayorista. En este sentido, la Sociedad manifiesta su intención de vender durante el segundo semestre de ese ejercicio, sujeto a las condiciones de mercado, activos improductivos o NPAs por un importe superior a 800 millones de euros.

De Guindos busca comprador para Liberbank

En medio de la tormenta se conoce que el entonces ministro de Economía, Luis de Guindos, está buscando comprador para Liberbank evitar una situación de posible inestabilidad en el sector financiero español

Liberbank responde formalizando ampliación de capital en octubre y deshaciéndose de 602 millones de activos inmobiliarios, que traspasa a a la sociedad compuesta por Bain Capital Credit (80%), Ocean Wood (10,01%) y la propia Liberbank (9,99%). De los activos que traspasa 180 millones de euros son suelos y obras en curso, 80 millones son terciario y 342 millones de euros producto residencial.

Coincidiendo con la operación se conocen los resultados del tercer trimestre del ejercicio 2017. Liberbank pierde 270 millones en los nueve primeros meses del año. Su activo se reduce en 4.000 millones en el último año, su actividad crediticia cae en 1.445 millones respecto a septiembre de 2016, los recursos de clientes disminuyen en 1.200 millones, los fondos propios son 250 menos que hace un año y el patrimonio neto 420 millones menos. La entidad ha reducido su riesgo dudoso en 1.500 millones y ha aumentado los adjudicados brutos en 350 millones de euros. También ha recortado su plantilla en 790 empleados y ha cerrado 113 oficinas.

A final de año, las pérdidas alcanzan los 302 millones frente a los beneficios de 2016 por valor de 103 millones

Más allá del impacto negativo del saneamiento de activos tóxicos en 600 millones de euros, la cuenta de resultados de Liberbank indica que durante el año pasado la entidad financiera redujo sus ingresos por su actividad productiva recurrente, lo que hizo caer su margen bruto (ingresos netos de la actividad productiva) en un 31,2%, desde los 939 millones de euros en 2016 a los 646 millones en 2017. Añadidos los gastos de gestión y administración, el margen de explotación se deterioró un 56,4%, al reducirse desde los 511 millones de euros a los 223.

De las pérdidas a los beneficios: Empiezan los escarceos para la fusión

Los analistas están pendientes de los resultados del primer semestre de 2018. La entidad ya ha pasado lo más duro de la operación de saneamiento. La vista está puesta en los datos de la gestión. Entre los aspectos más destacables de los resultados de la entidad, que gana 84 millones en la primera mitad de año, destacan el repunte en los márgenes de intereses un 9,3% hasta los 221 millones. Las comisiones netas aportan 93 millones de euros. Y si la fortaleza de estas dos partidas hacen crecer el margen bruto a los un 2,7% hasta los 363 millones de euros, la reducción de los gastos de administración un 5,1% y de amortización permiten dejar el margen neto de explotación en 160 millones de euros, un 17% más que la cifra registrada hace un año.

El buen resultado de explotación va acompañado de un fortalecimiento del activo de la sociedad de un 3,1%. El banco ya está en condiciones de afrontar las operaciones de fusiones. Ya presenta una imagen seductora. Y las conversaciones comienzan

A final de año, los datos mantienen su senda y precipitan los anuncios. La contención de gastos, con recortes de plantilla y cierres de oficinas, y el saneamiento llevado a cabo han permitido a Liberbank volver en 2018 a los resultados en verde, con un beneficio de 110 millones de euros frente a unas pérdidas registradas en 2017. El panorama se completa con una reducción de la tasa de morosidad al 4,94% desde el 8,6% en 2017 y un reforzamiento de su balance del 10,6%. En el activo gracias en gran medida al incremento de los préstamos en un 6,5% y al haber multiplicado casi por cuatro los valores de deuda de terceros en sus manos. En el pasivo por el aumento de los depósitos en un 11,8%.

Estos datos se hacen públicos a primeros de febrero. Unas semanas más tarde se filtra la intención de Abanca por adquirir Liberbank mediante una OPA amistosa.

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