Aunque los encuentros nunca tenían lugar, el delincuente les exigía el pago de una determinada cantidad económica con la condición de no difundir dicha información de contenido sexual a su entorno. La extorsión a las víctimas se completaba con intimidaciones de carácter grave que podrían extenderse a sus familiares.
A pesar de que algunos de los afectados accedieron a realizar el pago del dinero requerido, no daba por finalizada la extorsión y el delincuente reiteraba sus amenazas con el pretexto de que no le había llegado la cuantía o que lo pagado era insignificante.
Gracias a las investigaciones basadas en los pagos realizados y las comunicaciones entre víctima y autor, se ha logrado identificar al responsable, cuya localización exigió realizar desplazamientos y vigilancias en diferentes localidades.
Finalmente, el supuesto autor ha sido detenido y ha pasado a disposición judicial.