El comité pide a la dirección que analice lo que está ocurriendo en el centro y "tome nota" de cara a plasmar en una mesa su voluntad real de llegar a un acuerdo respecto al convenio que sigue bloqueado. Esto no es una renuncia, asegura la plantilla, sino "un alto en el camino para volver con fuerza a partir de enero".
Para entonces, según informa CCOO, se establecerán jornadas de huelga de 8 horas con el propósito de paralizar la actividad de la planta y "que seamos escuchados como merecemos" ha dicho Ramírez.
"Por nuestra parte pondremos todo lo necesario para hacerles negociar, nunca hemos dado un portazo al diálogo, pero una cosa es negociar con voluntad real y otra que aceptemos retrocesos disfrazados de propuestas", ha sentenciado la representante sindical.