Más de siete de cada diez euros, a políticas sociales
El grueso del presupuesto vuelve a concentrarse en las áreas sociales. Cerca del 72 % del gasto no financiero se destina a sanidad, educación y servicios sociales, superando los 7.500 millones de euros, una cifra que mantiene a Castilla-La Mancha entre las comunidades con mayor peso relativo del gasto social sobre el total de sus cuentas públicas.
Este esfuerzo presupuestario busca sostener el funcionamiento de los servicios públicos esenciales y absorber el impacto del aumento de costes salariales y energéticos, así como el crecimiento de la demanda asistencial.
Impulso económico, empresas y empleo
Desde el punto de vista económico, el presupuesto para 2026 reserva más de 3.200 millones de euros a políticas vinculadas al desarrollo económico, el empleo, la innovación y el apoyo al tejido productivo. Dentro de esta partida, destacan los recursos dirigidos directamente a empresas, autónomos y pymes, que se canalizan tanto a través de subvenciones como de inversiones productivas.
El objetivo es reforzar la competitividad regional, apoyar la modernización de sectores estratégicos y favorecer la creación de empleo estable, especialmente en un escenario en el que Castilla-La Mancha aspira a mantener un crecimiento del PIB por encima de la media nacional.
Reto demográfico, sostenibilidad y digitalización
Las cuentas de 2026 también consolidan el esfuerzo contra la despoblación, con más de 2.100 millones de euros destinados a políticas específicas para el medio rural, lo que supone un incremento significativo respecto a ejercicios anteriores. A ello se suman inversiones en transición ecológica, gestión del agua, energías renovables y digitalización, consideradas claves para el crecimiento económico a medio y largo plazo.
Estabilidad presupuestaria y fiscalidad
Desde el Gobierno regional se subraya que el presupuesto mantiene una orientación de prudencia financiera, con el compromiso de contener el déficit y avanzar hacia el equilibrio presupuestario, al tiempo que se sostiene una política de alivio fiscal selectivo para familias y empresas.
Las cuentas se han aprobado tras una sesión plenaria de más de siete horas y el rechazo de más de un millar de enmiendas presentadas por la oposición, que cuestionó el impacto real del presupuesto sobre la economía regional y la calidad de los servicios públicos.
Con todo, los presupuestos de 2026 se convierten en los undécimos aprobados desde 2015 y marcan la hoja de ruta económica de la Junta de Comunidades para un año clave en la consolidación del crecimiento y la ejecución de inversiones estratégicas en Castilla-La Mancha.