Economía

El crédito a empresas marca máximos desde 2012, pero crece más en las grandes compañías que en las pymes

(Foto: Logicor).

CRÉDITO EMPRESAS

CLM21/EP | Miércoles 11 de marzo de 2026
La financiación empresarial volvió a ganar impulso en 2025 en España. El volumen de crédito nuevo concedido a las empresas alcanzó los 438.821 millones de euros, lo que supone un aumento del 9,3% respecto al año anterior y el nivel más elevado desde 2012, según los datos recopilados por la patronal vasca Confebask en su último boletín sobre financiación empresarial.



Detrás de este crecimiento hay, sin embargo, una dinámica desigual según el tamaño de las compañías. El crédito destinado a grandes empresas se disparó un 15,7%, mientras que el concedido a pymes creció a un ritmo mucho más moderado, del 4,1%.

Este comportamiento ha provocado un ligero cambio en el peso relativo de cada segmento dentro del sistema financiero. Las pymes siguen concentrando la mayor parte de la financiación, pero su cuota se redujo hasta el 53,1% del total, frente al 55,7% registrado en 2024. Por el contrario, las grandes empresas ganaron protagonismo y ya absorben el 46,9% del crédito nuevo, 2,6 puntos más que un año antes.

Señales de normalización tras años de ajuste

El incremento del crédito se produce en un contexto de clara mejora de la calidad financiera del sistema. El volumen de crédito dudoso concedido al sector empresarial descendió un 3,4% en el tercer trimestre de 2025 respecto al trimestre anterior, encadenando seis trimestres consecutivos de descensos.

En términos interanuales, la caída alcanza el 12,3%, situando el total de préstamos problemáticos en 18.830 millones de euros, el nivel más bajo desde 2008.

Este descenso de la morosidad refleja, en parte, la recuperación de la solvencia empresarial tras el ciclo de ajustes iniciado tras la crisis financiera, así como el impacto de los años de crecimiento económico posteriores a la pandemia.

El coste de financiación vuelve a repuntar

A pesar de la mejora en la concesión de crédito y la reducción del riesgo, el informe también detecta un ligero repunte en el coste de financiación para las empresas.

El tipo medio se sitúa en el 3,20% para las pymes y en el 3,42% para las grandes empresas, lo que rompe la tendencia de moderación observada en trimestres anteriores. Según destaca Confebask, las pymes españolas siguen financiándose a un coste inferior al de sus equivalentes europeas, mientras que las grandes empresas pagan algo más que sus homólogas del entorno comunitario.

Este encarecimiento, aunque moderado, apunta a un escenario de financiación algo más exigente, en el que el acceso al crédito sigue siendo abundante, pero con condiciones menos laxas que en los años posteriores a la pandemia.

Una recuperación aún incompleta del crédito

El análisis también recuerda que, pese al repunte reciente, el crédito empresarial aún no ha recuperado plenamente los niveles previos a la gran crisis financiera. El caso de Euskadi ilustra bien esta tendencia.

En esta comunidad, el stock total de crédito sigue siendo un 23,4% inferior al máximo alcanzado antes de 2008, lo que supone 20.347 millones de euros menos. La caída se explica sobre todo por el fuerte retroceso del crédito destinado al sector privado, que ha disminuido un 32,3% desde entonces.

En paralelo, el crédito dirigido al sector público ha seguido una trayectoria completamente opuesta, multiplicándose por ocho desde la crisis y aumentando en 7.450 millones de euros.

Este contraste refleja una de las transformaciones estructurales del sistema financiero en los últimos quince años: una menor dependencia del crédito privado respecto a la etapa previa a la crisis, combinada con un mayor peso de la financiación pública.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas