El sector servicios en Castilla-La Mancha registró en febrero un crecimiento interanual de su cifra de negocios del 1,5%, una evolución positiva pero ligeramente por debajo de la media nacional (1,6%), según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística. La región encadena así un inicio de año de avances moderados, aunque con señales de debilidad en el mercado laboral.
En el acumulado de los dos primeros meses del año, la facturación del sector crece un 0,7% en la comunidad autónoma, dos décimas menos que el conjunto del país, lo que confirma un menor dinamismo relativo frente al promedio nacional.
El comportamiento regional contrasta con el de otras autonomías, donde el crecimiento fue más intenso. Es el caso de Murcia (+5,9%), Navarra (+5,8%) y La Rioja (+5,7%), mientras que en el extremo opuesto se situaron Galicia (-3,4%), Madrid (-1,2%) y Castilla y León (-1,1%).
Retroceso del empleo, la principal debilidad
El dato más negativo del mes lo aporta el empleo. Castilla-La Mancha fue la única comunidad autónoma en la que cayó la ocupación en el sector servicios, con un descenso interanual del 0,1%, lo que la sitúa en una posición divergente respecto al resto del país. Este retroceso rompe la tendencia positiva que sí se mantiene a nivel nacional, donde el empleo en el sector creció un 1,2% en febrero y acumula una racha ininterrumpida de aumentos desde abril de 2021.
Un crecimiento sostenido a nivel nacional
En el conjunto de España, el sector servicios continúa mostrando una evolución sólida. La facturación aumentó un 1,6% en febrero, 1,4 puntos más que en enero, encadenando ya 23 meses consecutivos de tasas interanuales positivas.
Por segmentos, el comercio elevó sus ventas un 0,8%, mientras que el resto de servicios avanzó un 2,9%. Si se eliminan los efectos estacionales y de calendario, el crecimiento interanual se sitúa en el 1,9%, también en una senda prolongada de incrementos.
En términos mensuales, la facturación del sector repuntó un 0,2% en febrero, tras la caída del 1,3% registrada en enero, lo que apunta a una recuperación progresiva de la actividad.
Menor tracción regional
Con estos datos, Castilla-La Mancha mantiene el crecimiento en el sector servicios, pero evidencia una menor capacidad de tracción que el conjunto del país y, especialmente, una pérdida de pulso en el empleo, que se convierte en el principal foco de preocupación en el corto plazo.