El comercio minorista de Castilla-La Mancha perdió fuelle en abril y registró uno de los crecimientos más moderados del país. Según los datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la cifra de negocios del sector apenas avanzó un 0,2% interanual en la región, en línea con la desaceleración observada a nivel nacional, donde las ventas crecieron un 0,3%.
El dato castellanomanchego refleja un frenazo significativo respecto a meses anteriores y se produce en un contexto de debilitamiento general del consumo. Aun así, el comercio minorista encadena ya 22 meses consecutivos de crecimiento de la facturación, aunque el de abril fue el avance más débil de toda esa serie.
El consumo pierde intensidad tras el impulso de marzo
La ralentización llega además después de un marzo especialmente dinámico y coincide con un retroceso mensual acusado de las ventas. En el conjunto del país, y eliminando los efectos estacionales y de calendario, la facturación del comercio minorista cayó un 1,5% respecto a marzo, frente al incremento del 1,2% registrado el mes anterior.
El INE constata que el comportamiento del consumo fue desigual por segmentos. Mientras las ventas de alimentación crecieron un 1,2% interanual, las estaciones de servicio registraron una caída del 5,4%, lastradas previsiblemente por una menor demanda y el efecto de los precios energéticos.
Por formatos comerciales, las grandes superficies fueron las únicas que redujeron ventas, con un descenso del 1,5%. En cambio, las empresas unilocalizadas y las grandes cadenas lograron mantener avances superiores al 2%.
El empleo resiste pese a la desaceleración
En Castilla-La Mancha, aunque el avance de la facturación fue prácticamente plano, el empleo del sector siguió mostrando resistencia. La ocupación en el comercio minorista aumentó un 0,9% en abril respecto al mismo mes del año anterior, en línea con la media nacional.
Con este incremento, el empleo del comercio minorista suma ya 56 meses consecutivos de crecimiento, aunque también pierde intensidad respecto a meses anteriores. A nivel nacional, las grandes cadenas lideraron la creación de empleo, con un aumento de plantillas del 2,7%, mientras las pequeñas cadenas continuaron destruyendo puestos de trabajo.
Castilla-La Mancha, entre las regiones con menor crecimiento
Los datos apuntan a una moderación del consumo privado en el arranque del segundo trimestre del año, especialmente en comunidades como Castilla-La Mancha, donde la evolución de las ventas quedó por debajo de regiones como Aragón (+4,4%), País Vasco (+2,7%) o Extremadura (+2,5%).
Pese al enfriamiento de abril, el balance acumulado del año continúa siendo positivo para el sector comercial, apoyado todavía en la fortaleza del empleo y en la estabilidad del gasto de los hogares, aunque con señales crecientes de desaceleración.