La industria de Castilla-La Mancha mantuvo en abril su trayectoria de crecimiento y registró un aumento interanual del 13,9% en su cifra de negocios, una evolución que sitúa a la comunidad por encima de la media nacional, donde las ventas industriales avanzaron un 11,2%, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El comportamiento de la región fue uno de los más destacados del país, aunque por detrás de Murcia (+23,4%), Andalucía (+17,1%) y Castilla y León (+16,7%). En el extremo contrario se situaron Baleares (-14,3%), Asturias (-8,3%) y La Rioja (-1,9%), las únicas comunidades que registraron descensos significativos en la facturación industrial.
El avance de abril confirma el buen tono que viene mostrando la actividad manufacturera castellanomanchega durante los primeros meses del año. En el acumulado entre enero y abril, la cifra de negocios de la industria crece un 2,8% en la comunidad autónoma, ligeramente por debajo del incremento medio nacional, situado en el 3,1%.
Los datos llegan además en un contexto de mejora de otros indicadores industriales regionales. El Índice de Producción Industrial (IPI) de Castilla-La Mancha aumentó un 8,1% interanual en abril, casi el doble que la media española, impulsado especialmente por la energía (+21,1%) y los bienes de equipo (+13,8%).
La evolución de la facturación industrial refleja una mayor demanda de productos manufacturados y consolida el papel de la industria como uno de los motores de la economía regional. De hecho, las exportaciones de Castilla-La Mancha también mantienen una evolución positiva, con un crecimiento interanual del 15,2% registrado en marzo, según los indicadores económicos regionales.
A nivel nacional, el indicador de cifra de negocios de la industria lleva varios meses mostrando una tendencia expansiva, favorecida en parte por la recuperación de determinados sectores productivos y por la evolución de los precios energéticos. El INE ya había registrado en marzo un incremento del 15,4% de la facturación industrial en Castilla-La Mancha, situando entonces a la región entre las tres comunidades con mayor crecimiento del país.
La fortaleza de la industria contrasta con las dificultades que atraviesan algunos subsectores específicos, como el calzado y sus componentes, donde asociaciones empresariales han alertado recientemente de la pérdida de empresas y de la caída de la actividad productiva en varias regiones productoras, entre ellas Castilla-La Mancha.
Con estos resultados, la industria regional afronta el segundo trimestre del año manteniendo un ritmo de crecimiento superior al promedio nacional y reforzando su aportación al dinamismo económico de Castilla-La Mancha.