El déficit comercial de España se situó en 16.849,6 millones de euros durante los cuatro primeros meses de 2026, lo que representa una reducción del 11,2% respecto al mismo periodo del año anterior, impulsado principalmente por la caída de las importaciones energéticas y el buen comportamiento de las exportaciones.
Según los datos publicados este martes por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, las exportaciones españolas alcanzaron entre enero y abril los 130.894,1 millones de euros, un 2% más que un año antes y la segunda cifra más elevada registrada para este periodo. Por su parte, las importaciones crecieron apenas un 0,3%, hasta los 147.743,7 millones de euros.
La mejora del saldo comercial estuvo estrechamente ligada al comportamiento del sector energético. Las importaciones de productos energéticos descendieron un 5,1%, hasta los 19.088,3 millones de euros, lo que permitió reducir el déficit energético a 11.231,4 millones, frente a los 12.356,6 millones contabilizados en el primer cuatrimestre de 2025.
Asimismo, el déficit no energético también experimentó una mejora, al situarse en 5.618,2 millones de euros, por debajo de los 6.625,5 millones registrados un año antes.
Como consecuencia de esta evolución, la tasa de cobertura —que mide la relación entre exportaciones e importaciones— alcanzó el 88,6%, 1,5 puntos más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
La Unión Europea continuó siendo el principal destino de las ventas españolas al exterior. Las exportaciones dirigidas a los socios comunitarios, que representan el 62,9% del total, crecieron un 4,4%, mientras que las destinadas a los países de la zona euro avanzaron un 5%.
En contraste, las ventas a mercados extracomunitarios mostraron un comportamiento más irregular. Las exportaciones hacia América del Norte retrocedieron un 2,4%; las destinadas a América Latina cayeron un 8,2%, y las dirigidas a Asia descendieron un 8,7%. África fue la excepción, con un crecimiento del 4,1%.
Abril rompe la tendencia y eleva el déficit un 33%
Pese a la mejora acumulada en el conjunto del año, el mes de abril reflejó un deterioro puntual de la balanza comercial. El déficit aumentó un 33% interanual hasta alcanzar los 5.172,2 millones de euros, debido a que las importaciones crecieron a un ritmo superior al de las exportaciones.
En concreto, las compras al exterior se incrementaron un 9,5%, hasta los 39.480 millones de euros, mientras que las exportaciones aumentaron un 5,8%, hasta los 34.388 millones de euros. No obstante, esta última cifra constituye un máximo histórico para un mes de abril, lo que evidencia la fortaleza de la actividad exportadora española pese a la incertidumbre internacional.
Los datos se conocen en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y la incertidumbre sobre el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas. A pesar de este escenario, la factura energética española se mantuvo contenida durante los primeros meses del año, contribuyendo de forma decisiva a la reducción del déficit comercial.