La actividad real del sector servicios ha perdido intensidad al inicio del tercer trimestre. El Índice de Producción del Sector Servicios (IPSS) del INE ha registrado en julio un crecimiento interanual del 0,9% una vez corregidos los efectos estacionales y de calendario, frente al avance del 2,3% contabilizado en junio. La evolución dibuja una desaceleración significativa de uno de los principales motores de la economía española.
El indicador, publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística, mide la evolución en volumen de la producción de los servicios de mercado y permite aproximar cuánto está creciendo realmente la actividad una vez descontado el efecto de los precios. En términos mensuales, la producción ha caído un 1% en julio, después del incremento del 0,8% registrado en junio.
El dato adquiere especial relevancia porque llega después de un primer semestre caracterizado por tasas de crecimiento positivas, aunque irregulares. En abril el avance interanual corregido fue del 1,9%, en mayo se situó en el 1,6% y en junio repuntó hasta el 2,3%, antes de reducirse al 0,9% en julio.
El comercio concentra el principal freno
La composición del índice muestra que el debilitamiento no ha sido homogéneo. El comercio ha reducido su producción un 1,8% interanual en julio, tanto en la serie original como en la corregida de efectos estacionales y de calendario.
Por el contrario, el agregado de otros servicios ha mantenido una evolución positiva, con un crecimiento del 2,2% en términos corregidos. Esta diferencia evidencia que la pérdida de impulso del sector servicios está especialmente vinculada al comportamiento de las actividades comerciales, mientras que otras ramas continúan sosteniendo la actividad.
La caída de la producción resulta además más significativa cuando se compara con la evolución de la facturación. Los últimos datos de los Indicadores de Actividad del Sector Servicios correspondientes a julio muestran que la cifra de negocios del sector ha aumentado un 5,1% interanual en términos corregidos. Es decir, los ingresos empresariales siguen creciendo a un ritmo claramente superior al volumen de producción.
Esta divergencia no implica necesariamente una pérdida de actividad empresarial, pero sí refleja que una parte del aumento de la facturación procede de los precios y no de un incremento equivalente del volumen de servicios producidos. El propio IPSS se obtiene precisamente mediante la deflactación de los indicadores de actividad utilizando distintos índices de precios, entre ellos el IPC y los índices de precios de servicios.
Castilla-La Mancha mantiene el pulso de los servicios, aunque con menor intensidad real
El comportamiento regional de la facturación ofrece una referencia especialmente relevante para Castilla-La Mancha. En julio, la cifra de negocios de los servicios de mercado de la región ha aumentado un 5,7% interanual, frente al 4,8% de media nacional. Castilla-La Mancha se ha situado así entre las comunidades con mayores incrementos, por detrás de País Vasco y Madrid.
La comparación entre ambos indicadores aconseja, sin embargo, distinguir entre facturación y actividad real. Mientras la facturación de los servicios castellano-manchegos mantiene un crecimiento superior al promedio nacional, el IPSS apunta a una moderación de la producción de servicios en el conjunto de España. El escenario que dibujan ambos indicadores es, por tanto, el de un sector que continúa generando ingresos, pero en el que el crecimiento del volumen de actividad se ha enfriado.
Para Castilla-La Mancha, esta diferencia resulta especialmente importante por el peso de los servicios en la estructura productiva regional. La evolución de la producción real permite observar con mayor precisión si el crecimiento de los ingresos empresariales se está traduciendo en un aumento equivalente de la actividad o si existe una brecha creciente entre ambas variables.
Una señal de moderación al comienzo del tercer trimestre
Desde una perspectiva macroeconómica, el dato de julio introduce una señal de moderación en el arranque del tercer trimestre. El crecimiento del 0,9% interanual del IPSS corregido queda muy por debajo del 3,7% registrado en diciembre de 2025 y del 4,2% alcanzado en junio de 2025.
No obstante, el indicador no permite por sí solo hablar de un retroceso generalizado de los servicios. La producción continúa creciendo en términos interanuales y el comportamiento de las ramas distintas del comercio sigue siendo positivo. Además, el IPSS es un indicador mensual y sus resultados están sujetos a revisiones; de hecho, el INE ha actualizado los datos de los últimos 15 meses con esta publicación.
La principal lectura económica es, por tanto, la pérdida de velocidad. Después de varios meses de avances, el sector servicios afronta el tercer trimestre con un crecimiento real más moderado, mientras la facturación empresarial mantiene tasas significativamente superiores. Para Castilla-La Mancha, el aumento del 5,7% de los ingresos del sector en julio ofrece un contrapunto positivo, aunque habrá que esperar a disponer de indicadores regionales de volumen para determinar hasta qué punto ese crecimiento se corresponde con una mayor producción efectiva.