Economía

Castilla-La Mancha atribuye al encarecimiento de los carburantes el repunte del IPC y reclama medidas al Gobierno

INFLACIÓN

La Junta advierte del posible traslado de la subida de los combustibles al transporte y, posteriormente, a otros bienes de consumo

CLM21 | Miércoles 14 de octubre de 2026

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha atribuido principalmente al encarecimiento de los carburantes el fuerte repunte de la inflación registrado en la región en septiembre y ha reclamado al Ejecutivo central medidas para contener el coste de los combustibles y evitar que la subida termine trasladándose al conjunto de la cesta de la compra.



La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha reconocido que el dato publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra "un ritmo vertiginoso" en la evolución de los precios. Castilla-La Mancha ha cerrado septiembre con una inflación interanual del 5,5%, la tasa más elevada entre las comunidades autónomas junto a Galicia. 

El avance supone ocho décimas más que en agosto y encadena tres meses consecutivos de incrementos de la inflación en la comunidad. En términos mensuales, los precios han aumentado un 0,5%, mientras que el incremento acumulado desde enero alcanza el 3,9%. 

Franco ha señalado que la evolución de los precios supone que "la inflación nuevamente vuelve a dispararse en nuestro país y en nuestra región", aunque ha destacado como elemento positivo que la inflación subyacente se encuentra "mucho más contenida".

A nivel nacional, la inflación subyacente se ha situado en septiembre en el 3,1%, dos décimas más que en agosto, frente al 4,9% del índice general. El INE atribuye buena parte del repunte nacional al transporte, cuya tasa interanual ha alcanzado el 10,5%, fundamentalmente por la evolución de los combustibles y lubricantes.

El transporte, segundo foco de presión

En Castilla-La Mancha, precisamente Transporte se ha situado entre los grupos con mayores incrementos, con una subida interanual del 11,4%, medio punto superior a la registrada en agosto. Por encima se ha situado Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un incremento del 11,6%. 

La consejera ha advertido de que el impacto de los carburantes no se limita al coste directo para los conductores. El encarecimiento del combustible eleva también los costes del transporte y de la logística, con el riesgo de que posteriormente termine repercutiendo en el precio de otros productos.

"Conviene vigilar no solo los carburantes, sino también una de las partidas que más ha crecido como consecuencia de esa subida en el carburante es el transporte", ha señalado Franco.

La responsable autonómica ha alertado especialmente de la posibilidad de que este efecto termine llegando a los productos de primera necesidad. "Cuando empieza a subir el carburante y el transporte, aunque todavía no lo veamos en el alimento, puede ser la siguiente subida que nos encontremos", ha advertido.

Los alimentos todavía contienen la subida

Los datos del INE muestran que, por ahora, los alimentos presentan una evolución mucho más moderada que la de la energía y el transporte. En Castilla-La Mancha, los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas han aumentado un 1,9% interanual en septiembre, sin cambios respecto a la tasa de agosto. 

La diferencia entre ambos componentes explica parte de la preocupación expresada por la Junta: mientras la presión sobre los carburantes ya se refleja con intensidad en el transporte y la vivienda, el impacto sobre los alimentos todavía es limitado.

A nivel nacional, el INE también ha señalado a los combustibles como uno de los principales factores detrás del repunte de la inflación. El grupo Transporte ha elevado su tasa anual hasta el 10,5%, mientras que Vivienda ha registrado un incremento mensual del 1,1%, impulsado por la electricidad y los combustibles líquidos. 

Expectativa ante las medidas del Gobierno

Franco ha situado ahora el foco en la respuesta del Gobierno de España y ha expresado su expectativa de que las medidas que se adopten permitan contener la escalada de los precios de los carburantes y del transporte.

El Ejecutivo central ha mantenido para noviembre una rebaja fiscal sobre los carburantes de hasta 20 céntimos por litro, después de que el fuerte incremento registrado en gasolina y gasóleo activara los mecanismos previstos para prolongar estas medidas.

Para la consejera castellano-manchega, el objetivo debe ser evitar que el actual repunte energético se convierta en una nueva fuente de presión sobre los precios de los bienes y servicios. La evolución de los carburantes será, por tanto, determinante para comprobar si el repunte de septiembre constituye un episodio ligado al shock energético o si termina trasladándose de forma más generalizada al resto de la economía regional.

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