El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM-CLM) ha exigido al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) y a la Gerencia del Hospital Universitario de Toledo que adopten medidas urgentes para reforzar la seguridad de los profesionales sanitarios tras la agresión sufrida el pasado 27 de octubre por un médico especialista del Servicio de Psiquiatría, en un incidente en el que también resultó herido un Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE).
Según ha informado el sindicato, el facultativo continúa de baja laboral por accidente de trabajo como consecuencia de la agresión. CESM-CLM advierte de que su ausencia añade presión a un Servicio de Psiquiatría que ya afronta una elevada carga asistencial y puede repercutir también sobre la atención a los pacientes.
El sindicato ha trasladado su solidaridad y apoyo a los dos profesionales afectados y ha reclamado que la respuesta de la Administración no se limite a condenar los hechos una vez producidos, sino que incluya medidas preventivas para evitar que vuelvan a repetirse.
Revisión de la seguridad en Psiquiatría
CESM-CLM solicitará formalmente una investigación exhaustiva de lo ocurrido, así como la revisión de las condiciones de seguridad del área de hospitalización de Psiquiatría y la actualización de las evaluaciones de riesgos laborales.
En concreto, el sindicato reclama que estas evaluaciones contemplen expresamente tanto el riesgo de agresiones como los riesgos psicosociales asociados al desempeño de la actividad sanitaria.
Asimismo, pedirá información sobre los protocolos de seguridad actualmente vigentes, las medidas de protección disponibles para los trabajadores y la formación preventiva que reciben los profesionales, con el objetivo de determinar las actuaciones correctoras que sean necesarias.
Para CESM-CLM, las declaraciones institucionales de condena son necesarias, pero no suficientes. El sindicato sostiene que el SESCAM y la Gerencia del Hospital Universitario de Toledo tienen la obligación de garantizar unas condiciones de trabajo seguras y adaptar las medidas de protección a los riesgos específicos de cada servicio.
La baja de un especialista repercute en la atención
El Sindicato Médico pone además el foco en las consecuencias que las agresiones tienen sobre el funcionamiento de los servicios sanitarios. A su juicio, cuando un profesional resulta agredido, el impacto no se limita al daño personal y laboral sufrido por la víctima, sino que se extiende al conjunto de la organización asistencial.
En este caso, la baja de un especialista de Psiquiatría obliga a reorganizar la actividad y puede incrementar la carga de trabajo del resto de profesionales, además de generar posibles demoras, reprogramaciones o suspensiones de actividad.
CESM-CLM subraya que esta situación resulta especialmente relevante en un servicio en el que los pacientes pueden requerir continuidad asistencial y atención especializada.
"Proteger a los profesionales sanitarios es también proteger a los pacientes", sostiene el sindicato, que considera que no es posible garantizar una asistencia sanitaria segura y de calidad si quienes deben prestarla desarrollan su actividad expuestos a situaciones de violencia o bajo condiciones de sobrecarga continuada.
Reclama medidas concretas y plantillas adecuadas
CESM-CLM reclama al SESCAM y a la Gerencia del Hospital Universitario de Toledo que adopten medidas "concretas, verificables y eficaces" para prevenir nuevas agresiones, reforzar la seguridad de los trabajadores y atender las necesidades de personal del Servicio de Psiquiatría.
El sindicato considera que la prevención no puede limitarse a reaccionar cuando ya se ha producido una agresión y reclama anticiparse a los riesgos para garantizar entornos laborales seguros.
"Ningún médico ni profesional sanitario debería acudir a su puesto de trabajo con miedo a sufrir una agresión. La violencia nunca puede considerarse parte de nuestro trabajo", afirma CESM-CLM.
La organización sindical insiste en que la seguridad de los profesionales, unas plantillas adecuadas y unas condiciones laborales dignas son elementos vinculados a la calidad de la sanidad pública y reclama que las agresiones a los trabajadores sanitarios no se normalicen.