La denuncia pone en conocimiento de la Inspección que el espacio destinado al descanso corresponde a un antiguo almacén de lencería --como todavía refleja el rótulo existente en su puerta-- posteriormente acondicionado como dormitorio para médicos que realizan jornadas continuadas de hasta 24 horas.
Según ha podido comprobar CESM, el local carece de ventanas, no dispone de iluminación natural, no cuenta con aseo ni ducha, y los propios profesionales refieren que durante los meses de verano alcanza temperaturas que dificultan e incluso impiden el descanso. Además, el dormitorio se encuentra ubicado en una planta distinta al Servicio de Urgencias, obligando a recorrer cerca de 350 metros para acceder al mismo.
Por ello, el Sindicato Médico ha solicitado a la Inspección que compruebe si este cambio de uso fue objeto de la correspondiente evaluación de riesgos laborales y si el local reúne las condiciones necesarias para cumplir la finalidad para la que ha sido habilitado.
CESM quiere dejar claro que esta denuncia no pretende reclamar mayores comodidades, sino verificar si las medidas adoptadas por el Sescam garantizan un descanso efectivo durante jornadas continuadas de 24 horas, tal y como exige la normativa de prevención de riesgos laborales.
El Sindicato Médico recuerda que lleva años denunciando las dificultades del Hospital Universitario de Toledo para atraer y mantener especialistas en Urgencias.
"Aunque las retribuciones son un factor importante, las condiciones de trabajo también determinan la capacidad de un servicio para captar y fidelizar profesionales. La organización de las guardias, la carga asistencial, la prevención de la fatiga y la existencia de espacios adecuados para el descanso forman parte de la calidad del empleo que ofrece cualquier organización sanitaria".
"No es posible aspirar a resolver la falta de médicos si se descuidan aspectos básicos de sus condiciones de trabajo", añade el sindicato.