Según han trasladado los propios trabajadores, el servicio ha registrado en los últimos días una presión asistencial muy elevada, con un volumen de pacientes que supera la capacidad ordinaria del área de Urgencias y con dificultades para el ingreso de enfermos ante la falta de camas disponibles en planta. Esta situación, sostienen, genera esperas prolongadas y una sobrecarga continuada para las plantillas.
La concentración, respaldada por organizaciones sindicales, tiene como objetivo visibilizar lo que consideran un problema estructural que se repite en los picos de mayor demanda sanitaria. Los profesionales reclaman refuerzos de personal, más recursos materiales y la activación efectiva de los planes de contingencia previstos para episodios de alta presión asistencial.
El aumento de los casos de infecciones respiratorias en las últimas semanas ha contribuido a agravar el colapso del servicio, según apuntan los sanitarios, que advierten de que la situación afecta tanto a las condiciones de trabajo como a la calidad de la atención que se presta a los pacientes.
Desde el ámbito profesional se insiste en la necesidad de adoptar medidas organizativas y estructurales que permitan afrontar estos picos de actividad sin recurrir de forma recurrente a escenarios de saturación extrema.