La actuación del CSN responde a la preocupación expresada por CSIF en noviembre, cuando el sindicato puso en conocimiento del Consejo la persistencia de síntomas entre trabajadores —como mareos, cefaleas, irritaciones y otros efectos de salud— que, según el sindicato, podrían estar vinculados a riesgos radiológicos o de otro tipo en las dependencias bajo los servicios de diagnóstico por imagen del hospital. CSIF había destacado que estos laboratorios de Anatomía Patológica, Genética, Microbiología, Bioquímica y Hematología habían sufrido este cuadro sintomático a lo largo de más de un año, a pesar de medidas tomadas tras detecciones de formaldehído y otras evaluaciones ambientales.
Frente a estas inquietudes, el CSN realizó mediciones puntuales en los laboratorios situados bajo las salas de hemodinámica, arritmias y tomografía computarizada, equipos que generan radiación en su uso clínico habitual. El informe del Consejo señala que, en todos los puntos examinados, los niveles de radiación fueron compatibles con el fondo ambiental, y en el caso de los equipos de tomografía computarizada, los valores medidos se ubicaron claramente por debajo de los límites reglamentarios establecidos en la normativa de protección radiológica. Además, el CSN verificó que las instalaciones cuentan con blindajes adecuados, programas de protección radiológica en vigor, controles periódicos de calidad y personal acreditado para operar dichos equipos.
El CSN también certificó que la documentación técnica y los certificados disponibles no reflejan desviaciones relevantes en materia de seguridad radiológica, lo que significa que la actividad se desarrolla de acuerdo con la normativa vigente y sin que se detecten anomalías que supongan un riesgo para la salud del personal de laboratorio.