Este comportamiento se apoyó en un ligero aumento del número de viajeros alojados en hoteles, que subió un 1,47% interanual, con un total de 186.114 turistas. La mayor parte fueron residentes en España, que representaron el 84,5% del total, mientras que los viajeros extranjeros supusieron algo más del 15%. En términos interanuales, el turismo nacional mostró un avance del 3,8%, frente al retroceso del 9,6% en la llegada de visitantes procedentes del extranjero.
Las estancias realizadas por residentes en España concentraron más del 83% del total de pernoctaciones en la comunidad, con 281.549 noches, mientras que los viajeros internacionales generaron 57.138 pernoctaciones, el 16,9% restante.
En paralelo al aumento de la actividad, los precios hoteleros continuaron al alza. La tarifa media diaria por habitación se situó en 69,33 euros, un 5,5% más que en noviembre de 2024, mientras que el índice general de precios hoteleros registró un incremento del 4,03% interanual en la región.
La ocupación hotelera alcanzó el 33,31% en noviembre, un nivel que sitúa a Castilla-La Mancha entre las comunidades con menor grado de ocupación por plaza, junto a Galicia y Cantabria. No obstante, el crecimiento de la actividad tuvo reflejo en el empleo: el sector hotelero regional dio trabajo a 3.305 personas, un 4,1% más que hace un año.
A escala nacional, Canarias volvió a liderar el ranking de ocupación hotelera y concentró casi el 30% de las pernoctaciones registradas en España durante el mes de noviembre, seguida de Andalucía y Cataluña.