De acuerdo con la resolución publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha que recoge por Europa Press, las instalaciones se ubicarán en un paraje denominado Hoya Cabrera y albergarán 810.000 gallinas de puesta y 187.500 aves de recría.
Esta segunda cifra se redujo respecto a la cifra inicial, a instancias de un informe emitido por la Confederación del Guadiana.
Rujamar prevé construir seis naves idénticas para las gallinas, con capacidad para 135.000 aves cada una; y dos más para las pollitas de recría.
La explotación contará también con un centro de producción para el procesamiento del huevo, vestuario, viviendas para granjeros y silos de almacenamiento de pienso, entre otras dependencias.
En las instalaciones proyectadas se ha optado por un sistema alojamiento de las gallinas en aviario de varios niveles, por lo que el proceso de puesta será el de huevos producidos en suelo. El promotor utilizará sistemas sin jaula.
El ciclo comienza con la recepción de pollitas de 1 día en las naves de recría hasta las 17 semanas de edad que alcanzan su madurez sexual y pasan a las naves de puesta, con un ciclo de puesta entre 52 y 80 semanas de producción y una tasa de reposición anual en torno al 60%.
El Grupo Avícola Rujamar, que comenzó su actividad en 1984, cuenta con distintos centros de actividad en San Lorenzo de la Parrilla, Saelices y Honrubia y tiene que en marcha proyectos en Cuenca y en San Clemente con esta explotación, que sería una de las más grandes de España, lo que provocó las reticencias de grupos ecologistas cuando esta iniciativa dio sus primeros pasos en el año 2018, cuando la empresa adquirió el suelo.