Durante la inauguración del taller AMPHOS Castilla-La Mancha, impulsado por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), AbbVie y la consultora WHM, Jara ha señalado que comunidades autónomas como Castilla-La Mancha, caracterizadas por su extensión territorial y dispersión geográfica, requieren fórmulas de organización capaces de conectar recursos, conocimiento y capacidades para ofrecer una atención homogénea a toda la ciudadanía, independientemente de su lugar de residencia.
El director gerente del SESCAM ha explicado que los cambios demográficos, el incremento de la cronicidad, la creciente complejidad asistencial, la transformación tecnológica y la necesidad de aprovechar mejor el talento y las capacidades disponibles en el sistema hacen necesario superar modelos excesivamente fragmentados y avanzar hacia una visión integrada del sistema sanitario.
En este sentido, ha defendido que el trabajo en red va mucho más allá de compartir recursos o coordinar derivaciones entre centros, ya que supone construir una auténtica cultura de sistema basada en la colaboración, el intercambio de conocimiento y la utilización conjunta de las capacidades existentes en beneficio del conjunto de la población.
Jara ha destacado que Castilla-La Mancha lleva años desarrollando experiencias de organización en red entre hospitales y profesionales con el objetivo de garantizar una asistencia sanitaria de calidad en condiciones de equidad. Entre ellas ha citado las redes colaborativas existentes en especialidades como Dermatología, Medicina Nuclear y Radiología, así como iniciativas de coordinación clínica en ámbitos como Neumología, Neurología, Endocrinología, Digestivo, Ginecología, Otorrinolaringología o Medicina Intensiva.
Transformación digital
Asimismo, ha subrayado que la transformación digital constituye un elemento fundamental para consolidar este modelo organizativo, ya que herramientas como la interoperabilidad de los sistemas de información, la telemedicina o el análisis inteligente de datos permiten conectar capacidades, compartir información y mejorar la toma de decisiones clínicas y organizativas.
“La tecnología no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para construir una organización más conectada, más colaborativa y más capaz de aprovechar el conocimiento disponible en cualquier punto del sistema sanitario”, ha señalado.
Durante su intervención, el director gerente del SESCAM también ha defendido la necesidad de ampliar el concepto tradicional de red para incorporar a universidades, centros de investigación, sociedades científicas, empresas tecnológicas e industria innovadora, configurando auténticos ecosistemas de colaboración capaces de aportar conocimiento, innovación y valor al sistema sanitario público.
Asimismo, ha valorado la dimensión humana del trabajo en red, subrayando que las redes no solo conectan hospitales, servicios o sistemas de información, sino también personas. “Trabajar en red significa fortalecer relaciones profesionales, generar confianza, compartir experiencias y construir una cultura organizativa más sólida y cohesionada. Porque las redes, por encima de todo, conectan personas”, ha concluido.
Avanzar hacia una sanidad más conectada, colaborativa y equitativa
Finalmente, Jara ha destacado el papel de iniciativas como AMPHOS para favorecer el intercambio de experiencias y la reflexión estratégica entre profesionales y gestores sanitarios, contribuyendo a definir una hoja de ruta compartida que permita seguir avanzando hacia una sanidad más conectada, más colaborativa y más equitativa, preparada para responder a los desafíos presentes y futuros del sistema sanitario.
El proyecto AMPHOS se ha consolidado como un espacio de análisis y reflexión sobre la evolución de los modelos de gestión sanitaria, promoviendo el intercambio de experiencias y la identificación de buenas prácticas orientadas a mejorar la calidad, la eficiencia y la sostenibilidad de los sistemas de salud.