En un comunicado, CESM ha rechazado la explicación ofrecida por la Administración, que atribuye la situación a la inexistencia de médicos disponibles. A juicio del sindicato, el problema no radica en la ausencia de profesionales, sino en la dificultad para atraer y fidelizar especialistas debido al deterioro de las condiciones laborales, la elevada presión asistencial y la falta de planificación de recursos humanos.
Un problema estructural y no estacional
La organización sindical subraya que las dificultades actuales no responden exclusivamente al periodo estival. En este sentido, recuerda que las vacaciones son una circunstancia previsible que debe incorporarse a la planificación ordinaria de las plantillas.
Para CESM, el hecho de que cada verano se reproduzcan problemas similares evidencia un déficit estructural en la organización de los servicios de Urgencias y no una situación coyuntural derivada de las sustituciones vacacionales.
Además, apunta que la reciente Oferta Pública de Empleo del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) demuestra que existen especialistas en Medicina de Urgencias y Emergencias, aunque considera que las condiciones ofertadas no resultan suficientemente atractivas para cubrir de forma estable estos puestos.
Especialistas de otros servicios para cubrir Urgencias
El sindicato denuncia que las gerencias de ambos hospitales están recurriendo a médicos de otras especialidades, entre ellas Medicina Interna, para atender las necesidades asistenciales de Urgencias. Esta reorganización, asegura, implica modificaciones de jornadas, horarios y condiciones laborales que afectan también a la conciliación personal y familiar de los profesionales.
CESM ha querido dejar claro que no cuestiona la capacidad ni el compromiso de los facultativos que están siendo destinados temporalmente a Urgencias. Al contrario, reconoce su profesionalidad y disposición para afrontar una situación que atribuye a decisiones organizativas de la Administración.
Sin embargo, considera inadecuado que un déficit permanente de especialistas en Medicina de Urgencias y Emergencias se resuelva de manera estructural con profesionales cuya actividad habitual pertenece a otras áreas médicas.
Riesgo para la actividad del resto del hospital
El sindicato advierte de que esta estrategia también repercute en el funcionamiento del resto de servicios hospitalarios. Cada especialista que pasa a reforzar Urgencias deja de atender, total o parcialmente, su actividad habitual, lo que puede traducirse en demoras en consultas, reprogramación de pruebas diagnósticas y tratamientos, incremento de la carga de trabajo en otros servicios y un posible aumento de las listas de espera.
A su juicio, estas medidas no incrementan los recursos disponibles, sino que trasladan el problema de un servicio al conjunto del hospital.
CESM recuerda además que la reciente creación de la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias responde precisamente al reconocimiento de que la atención urgente requiere competencias específicas, por lo que considera que sustituir de forma sistemática a estos especialistas no constituye una solución adecuada ni garantiza la máxima seguridad asistencial.
Denuncias ante la Inspección de Trabajo
El sindicato también ha mostrado su preocupación por las condiciones laborales existentes en ambos hospitales. Según señala, la situación ha motivado actuaciones y requerimientos previos de la Inspección de Trabajo relacionados con riesgos psicosociales, un escenario que podría agravarse con las decisiones organizativas adoptadas.
Por este motivo, las secciones sindicales de CESM en Toledo y Talavera de la Reina han presentado denuncias ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Asimismo, la organización ha anunciado que impulsará las actuaciones administrativas y judiciales que considere oportunas para exigir responsabilidades si se derivan consecuencias de esta situación.
Pese a las críticas, CESM ha trasladado un mensaje de tranquilidad a los pacientes y ha asegurado que los profesionales sanitarios continuarán prestando asistencia con el máximo compromiso ético, científico y humano.
Como solución, el sindicato reclama un refuerzo estable de las plantillas de Urgencias, una mejora de las condiciones laborales de los especialistas, una planificación adecuada de los recursos humanos y la adopción de medidas que conviertan estos puestos en destinos atractivos para los médicos especializados en Medicina de Urgencias y Emergencias.