Según las estimaciones del servicio de estudios del BBVA, Castilla-La Mancha cerró 2024 con un crecimiento del PIB del 3,5%, por encima de la media nacional, y mantuvo un avance elevado en 2025, con un 3,1%, superando de nuevo el dato de España (2,9%). Para 2026, BBVA Research prevé un crecimiento del 2,4%, en línea con el conjunto del país, mientras que en 2027 la economía regional moderará su avance hasta el 1,9%.
Exportaciones y consumo, claves
BBVA Research subraya que Castilla-La Mancha se encuentra entre las pocas comunidades donde las exportaciones de bienes han mostrado una evolución positiva en 2025, junto a Madrid y Andalucía. Este comportamiento ha permitido a la región crecer por encima del promedio, en un contexto marcado por la debilidad de la demanda europea, la apreciación del euro y las tensiones arancelarias.
A esta fortaleza exterior se suma el buen tono del consumo privado, que seguirá siendo el principal motor del crecimiento en 2026. El informe sitúa a Castilla-La Mancha entre las regiones donde la demanda interna muestra un mayor dinamismo, especialmente en el comercio minorista, que registra tasas de crecimiento superiores a las de buena parte del norte peninsular.
El empleo acelera tras un 2024 más débil
El mercado laboral es otro de los pilares del crecimiento regional. Tras un modesto aumento del empleo del 0,5% en 2024, Castilla-La Mancha experimentó una fuerte aceleración en 2025, con un crecimiento del 3,0%, uno de los más elevados del país.
Las previsiones de BBVA Research apuntan a que esta tendencia se mantendrá, con aumentos del empleo del 2,5% tanto en 2026 como en 2027, por encima del crecimiento medio previsto para la economía española en esos años. La mejora del mercado laboral contribuirá a reforzar la renta disponible de los hogares y sostener el consumo.
Menor exposición al turismo y oportunidad industrial
A diferencia de otras comunidades, Castilla-La Mancha presenta una menor dependencia del turismo extranjero, lo que limita el impacto de la desaceleración prevista en este sector. BBVA Research advierte de que el agotamiento del impulso turístico afectará especialmente a las islas y a algunas regiones mediterráneas, mientras que economías más diversificadas, como la castellanomanchega, acusan menos este freno.
Además, la región cuenta con un peso creciente de las exportaciones industriales, incluidas aquellas vinculadas indirectamente a sectores estratégicos como la maquinaria y los bienes relacionados con la defensa, un ámbito que podría verse favorecido por el aumento del gasto público en seguridad a nivel nacional y europeo.
Vivienda y consumo: menos tensiones que en otras regiones
En el mercado inmobiliario, Castilla-La Mancha se beneficia de una menor presión demográfica, lo que ha permitido un crecimiento más intenso de las transacciones de vivienda que en comunidades con mayores problemas de acceso. Este factor, unido a la caída del coste de financiación, apoya la inversión residencial sin generar las tensiones observadas en Madrid, Baleares o Canarias.
Perspectivas positivas, con retos estructurales
BBVA Research concluye que las perspectivas para Castilla-La Mancha son positivas, aunque no exentas de desafíos. Entre ellos, el informe señala la necesidad de incrementar la inversión productiva, mejorar la productividad y afrontar los problemas estructurales del mercado laboral, como la escasez de mano de obra en determinados sectores.
Con todo, la región parte de una posición relativamente favorable: crece por encima de la media en 2025, consolida empleo y se apoya en una demanda interna sólida, lo que le permitirá navegar mejor un escenario económico más moderado a partir de 2026.