El coste de mantener un puesto de trabajo en Castilla-La Mancha ha continuado aumentando en 2026, aunque la región mantiene una diferencia apreciable respecto a la media nacional. El coste laboral medio por trabajador y mes se ha situado en 3.002,68 euros en el segundo trimestre, un 3,6% más que un año antes, frente a los 3.388,15 euros de media en España, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
La diferencia alcanza así los 385,47 euros mensuales por trabajador, equivalente a un coste laboral regional aproximadamente un 11,4% inferior al promedio nacional. El dato sitúa a Castilla-La Mancha en un escenario en el que el empleo resulta menos costoso para las empresas que en el conjunto del país, pero también refleja una estructura salarial con remuneraciones medias inferiores.
La evolución interanual muestra, además, que el aumento del coste laboral regional no procede únicamente de los salarios. De hecho, los componentes no salariales han crecido con mayor intensidad que las remuneraciones, una circunstancia relevante para analizar la evolución del coste efectivo que soportan las empresas.
Los costes empresariales crecen más que los salarios
Entre abril y junio, el coste salarial bruto ha alcanzado los 2.204,56 euros mensuales, después de aumentar un 3,2% en un año. Los costes no salariales, por su parte, han ascendido a 798,12 euros, un 4,4% más que en el segundo trimestre de 2025.
La composición del coste laboral permite observar así una doble evolución. Por un lado, los trabajadores han registrado un incremento de sus remuneraciones medias. Por otro, el coste adicional asociado al empleo ha aumentado a un ritmo superior, elevando el gasto empresarial por encima de lo que refleja exclusivamente la evolución salarial.
En el conjunto de España se reproduce parcialmente este patrón, aunque con una diferencia: tanto el coste laboral como el coste salarial han avanzado un 4%, hasta alcanzar máximos históricos para un segundo trimestre desde el inicio de la serie del INE en 2000.
El coste por hora crece un 5,2%
La evolución adquiere mayor intensidad cuando se mide el coste por hora efectiva trabajada. En Castilla-La Mancha, este indicador ha aumentado un 5,2% interanual, hasta los 23,30 euros por hora.
El incremento ha sido del 4,9% en el coste salarial por hora, hasta los 17,11 euros, mientras que el coste no salarial ha aumentado un 6%, hasta los 6,19 euros.
El hecho de que el coste por hora avance más que el coste mensual constituye uno de los elementos más relevantes de la estadística del segundo trimestre. Mientras el coste mensual recoge el gasto asociado a cada trabajador, el indicador por hora permite aproximarse al coste del factor trabajo en relación con el tiempo efectivo trabajado.
En España, el coste laboral por hora efectiva ha alcanzado los 26,18 euros, un 4,8% más. La diferencia con Castilla-La Mancha se sitúa en 2,88 euros por hora.
Una brecha salarial que persiste
La distancia respecto al conjunto nacional es especialmente visible en el componente salarial. Los 2.204,56 euros de coste salarial mensual de Castilla-La Mancha se encuentran 308,12 euros por debajo de los 2.512,68 euros de media española.
La estadística refleja, por tanto, que el menor coste laboral regional está estrechamente vinculado a un menor coste salarial. Al mismo tiempo, el crecimiento de los costes no salariales por encima de los salarios está elevando el peso de estos componentes dentro del coste total que soportan las empresas.
Este comportamiento tiene relevancia para la competitividad de las empresas castellano-manchegas, especialmente en actividades intensivas en mano de obra, aunque el coste laboral constituye solo uno de los factores que determinan la competitividad empresarial y no permite por sí mismo establecer conclusiones sobre productividad o rentabilidad.
El mercado laboral mantiene presión sobre los costes
La evolución de los costes laborales se produce en un mercado de trabajo en el que el empleo continúa generando vacantes. En España se han contabilizado 151.736 puestos sin cubrir durante el segundo trimestre, casi 2.000 más que un año antes.
El dato introduce otro elemento en el análisis: el aumento de los costes laborales coincide con la necesidad de las empresas de cubrir determinados puestos de trabajo. En este contexto, la evolución futura de salarios, cotizaciones y disponibilidad de trabajadores será uno de los factores que condicionen el coste de incorporación y mantenimiento de empleo.