El cierre del ejercicio fue positivo. En diciembre, la cifra de negocios se incrementó un 4,5% interanual en la serie original y un 0,8% respecto a noviembre en términos desestacionalizados. El dato apunta a una mejora en el tramo final del año y sugiere que la facturación mantiene cierto impulso.
Sin embargo, el análisis más detallado introduce matices. El crecimiento anual, aunque relevante, se mantiene en tasas moderadas y no refleja un salto cualitativo en la actividad. En la serie corregida de efectos estacionales y de calendario, el avance fue del 3,8%, lo que confirma que la mejora es real, pero también que el ritmo sigue lejos de fases de expansión más intensas.
Más ingresos, pero no necesariamente más beneficio
El ICNE mide ventas a precios corrientes, es decir, ingresos brutos. No informa sobre márgenes ni sobre la evolución de los costes financieros, laborales o energéticos. En un entorno en el que las empresas han convivido con tipos de interés elevados durante buena parte del año y con una demanda interna desigual, el incremento de la facturación no se traduce automáticamente en una mejora proporcional de la rentabilidad.
La clave, desde un punto de vista financiero, está en determinar hasta qué punto este crecimiento del 3,9% responde a mayor volumen de actividad o a ajustes de precios que buscan sostener márgenes. Sin un impulso más intenso de la demanda y de la inversión, el crecimiento puede resultar suficiente para estabilizar balances, pero no necesariamente para impulsar una fase de expansión más ambiciosa.
Un final de año que mejora la foto
El repunte de diciembre suaviza la lectura del conjunto del ejercicio y deja una inercia relativamente favorable de cara a 2026. No obstante, el ritmo mensual del 0,8% evidencia una evolución positiva pero contenida.
En definitiva, 2025 ha sido un año de consolidación más que de despegue para el tejido empresarial. La facturación crece y eso aporta estabilidad, pero el escenario sigue condicionado por la evolución del consumo, la financiación y la capacidad real de las empresas para transformar ingresos en beneficios sostenibles.