Según los datos recopilados por la Asociación de Hostelería y Turismo de Toledo, la ocupación aumentó un 5,03% respecto al año anterior, consolidando al Corpus como uno de los principales motores turísticos y económicos de la ciudad.
La demanda hotelera fue especialmente elevada durante el fin de semana. El sábado se alcanzó una ocupación del 95,91%, el porcentaje más alto de todo el periodo analizado, mientras que el viernes se situó en el 91,31%. El miércoles, jornada previa a la festividad principal, los hoteles registraron una ocupación del 87,71%.
Por su parte, el jueves, día grande del Corpus Christi y de la tradicional procesión por las calles engalanadas del casco histórico, la ocupación fue del 76,24%, el dato más bajo de los cuatro días analizados, aunque dentro de unos niveles considerados elevados por el sector.
Predominio del turismo nacional
En cuanto al perfil de los visitantes, el mercado nacional volvió a ser mayoritario. Los viajeros españoles representaron el 78,37% de los clientes alojados en los establecimientos hoteleros de la ciudad, frente al 21,63% de turistas extranjeros.
Estos datos confirman el peso del turismo doméstico en una de las citas más emblemáticas del calendario festivo de Castilla-La Mancha, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional y considerada uno de los principales reclamos culturales y religiosos de la región.
La elevada ocupación hotelera se suma a la intensa actividad registrada durante los días del Corpus en el sector hostelero y comercial de la ciudad, que cada año recibe a miles de visitantes atraídos por una celebración que combina tradición religiosa, patrimonio histórico y oferta turística.